La lluvia no para y por
Pin y vía tweeter me entero de que Ernesto está jodiendo el parque
(o la bicicleta como dicen otros). Así que a protegerse de soberana
tormenta tropical. Marco el libro y lo guardo en el bolso. Que se
moje lo que sea menos el libro y el celular. Reanudo la caminata.
Ando con mis botas impermeables medallistas de plata, Made in Norway.
En distintas direcciones se oye “paraguasparaguasparaguasparaguas...”
incesantemente. Las frases parecen ecos las unas de las otras
“paraguasparaguasparaguasparaguas...” Una señora le dice al
vendedor “Dame uno”... "Cuarenta bolívares” ... "Coño pero
si en la entrada del metro decías que treinta” ... “Sí, pero
ahora está lloviendo” (ojalá uno de esos rumanos del libro se
viniera a Caracas pa' que vean lo que es bueno). “No joda, vale,
toma tu vaina”, le dijo y siguió con su Últimas Noticias en la
cabeza.
Pongo a prueba mi calzado
y atravieso un pequeño riachuelo que lleva en su cauce colillas de
cigarrillos, una tapa de refresco, una lata de cerveza (un clásico),
un empaque de cocosette y un sinfín de desperdicios más.
Efectivamente, son impermeables. El techo que está más arriba de
los edificios es de un gris plomo absoluto (pal carajo el lugar común
con el cromatismo), parece venirse abajo y desde esta perspectiva,
qué bien se ve el boulevard sin casi gente. Limpio, hasta
luce bonito y con aires de orden y desarrollo. Voy disfrutando de las
vitrinas y de algunas maniquíes repotenciadas que de verdad
sorprenden. Llego a una en la cual no puedo ver la mercancía por la
ingente cantidad de personas que se guarecen de la lluvia. Veo a mi
alrededor y todos tenían cara de cualquier cosa, menos de vicarios o
querubines. Me sentí un Teddy Bear delante de esos carajos. Logré ver a un lado del cristal de la vitrina, una cartulina fucsia que
decía “Se solicita enpleado”, pero con la corte malandra a mi
lado, no me arriesgué a sacar el celular para capturar la imagen.
Tampoco hay que tentar a la suerte.
Tal vez “Pleado” sea
algún lugar que desconozco, por ello lo querían “En Pleado”. La
lluvia arreció y después se me escapó la historia que quería
contar, la vi correr junto al río de productos ya consumidos por
cualquier anónimo.