11 feb 2010

Las tramas de los lectores


Volver a la historia es y será siempre necesario. De una u otra manera aquellos hechos que marcaron pauta en cualquier ámbito de la vida, repercuten hoy día en nuestro presente, tal vez de modo silente, pero contundentemente en algunos casos; y en otros, de manera evidente, como sería el caso de la ciencia desde el punto de vista farmacéutico por dar un sencillo ejemplo.


Lo que sería el aspecto cultural desde una perspectiva histórica, pero segmentando aún más lo que la cultura en sí abarca y llegando a lo que nos interesa, las lecturas y sus lectores, cómo se formaron, cuáles fueron los primeros textos en llegar a manos de la gente y todo lo que de allí se generó, está bien retratado en Las tramas de los lectores, Estrategias de la modernización cultural en Venezuela (siglo XIX), de Paulette Silva Beauregard.


En este ensayo la autora vuelve a los hechos, a las situaciones que dieron origen a los primeros lectores del país, a las estrategias que las incipientes editoriales utilizaron para llamar la atención de un público potencial que a finales del siglo XIX, aún sentía el rigor de una Venezuela post-colonial y apenas recién independizada. Nace así la inquietud de los creadores porque se les reconozca su trabajo (antes se le llamaba “Propiedad Literaria”, que no “intelectual), de los que veían en la imprenta una posibilidad para mejor la calidad de vida y, claro está, de hacer negocio, situación que sin duda alguna dio paso al proceso formador de lectores en el país.


En el mismo orden de ideas, la investigación realizada por Silva Beauregard, ofrece una mirada sobre aquellos primeros textos fundamentales para lo que fue llamado “la epidemia lectora” del momento, pasando por la emblemática Gaceta de Caracas cuyo primer redactor fue Andrés Bello, hasta pasarse por libros religiosos, tales como el Flos Sanctorum, libros que fueron prohibidos en la ciudad de Caracas, folletines y revistas ilustradas. Textos que, de una u otra manera, incentivaron la lectura y generaron un proceso de laicización de la misma, tal como la propia autora señala, en un contexto en donde hasta los obispos manejaron redes de poder en cuanto a redacción se trata, e incluso, creando redes clandestinas de poder para llevar a la imprenta determinados textos.


Las tramas de los lectores es un minucioso ensayo que se bandea en el delgado límite de lo literario con lo sociológico, tomando en cuenta las repercusiones que tuvo la llegada de la imprenta al país, en un momento en que las novelas eran consideradas –y tal vez sigan siendo– un vehículo educativo y de formación, que además, llevaron consigo una carga democratizadora en tiempos cuyo dilema fundamental fue cómo crear y estimular un público lector.


Para mayor referencia del libro, el mismo fue ganador del VII Concurso Anual Transgenérico de la Fundación para la Cultura Urbana del 2007. Bien merecido.

8 feb 2010

Joyita caribeña


¿Quién vende a su patria, los que defendemos lo poco que nos van dejando en esta tierra enceguecida por ideologías arcaicas, o aquel que trae a un esbirro para recibir del mismo una supuesta asesoría en materia energética?, ¿No hay personas más capaces en todo el continente americano en esta materia?

Las siguientes líneas fueron tomadas textualmente del libro Cómo llegó la noche del comandante Húber Matos, quien para su desgracia, cayó en prisión por no estar de acuerdo con las atrocidades que comenzaron a vivirse en Cuba después del triunfo de la Revolución. Cumplió su condena de veinte años y este libro da cuenta de las aberraciones vividas en la terrible cárcel “La Cabaña”.

Es un libro autobiográfico que pasa por el sueño hecho realidad de un grupo de hombres hartos de la dictadura de Batista hasta alcanzar la victoria de la Revolución, para luego despertar de lo que fuera un sueño de libertad y ver cómo los hermanos Castro –y sus aliados –se quitaban cínicamente las máscaras que llevaban consigo. Uno de esos aliados estuvo (bueno en realidad no sé si sigue por ahí) en Venezuela, en esta tierra que llegó a reconocerse en el continente por su democracia. Apenas son unas cuantas citas que ojalá llegasen a leer los que creen irracionalmente en este proceso político. Este es el tipo de personas con la que está contando el gobierno venezolano. Qué tristeza, en honor a los nuestros y a los de cubanos que murieron en busca de un sueño, en busca de un mar de la felicidad que no es tal.

Este es Ramiro Valdés.

Los capitanes, que no están de acuerdo con el arresto, al ver mi actitud pacífica entregan las armas. El comandante Ramiro Valdés, quien ha venido con Camilo de La Habana, se pone a mi lado en función de vigilante. Tiene fama de represivo desde los tiempos de la Sierra. Conmigo fue siempre atento hasta que supo de mis discrepancias por la desviación ideológica de la Revolución.

Media hora después del encuentro con los oficiales, Fidel sube al segundo piso. Pasa como un bólido por donde estoy, como si temiera que yo pudiera hacer o decirle algo, mientras Ramiro Valdés permanece a mi lado como un mastín…

(Fidel) Me señala como un traidor, un oportunista, un ingrato, un alto jefe que ha estado hablando en distintos actos público para sabotear la Revolución…Dice que no me atrevo a mostrar mi caso al público; que no me atrevo a ir allí a defenderme. Cuando escucho esto, le digo a Camilo que se le acerque y le comunique a Fidel mi deseo de contestarle ahí mismo, ante el público…Ramiro Valdés ha empuñado su pistola y me vigila…No hay forma de disuadirlos. Llevan presos a más oficiales en otros vehículos. Con el apoyo de una armada bastante nutrida, a cargo de Ramiro Valdés…

Me dejan solo otra vez. Enseguida, de la misma forma, llega otro personaje también amigo, o así lo creía. Es el Capitán Orlando Pantoja (murió con el Che en Bolivia, 1967), segundo de Ramiro Valdés, el hombre de Fidel para asuntos represivos…:

-Huber, sabes cómo te respeto. Eres realmente un hombre de primera en la Revolución y te estás dejando llevar por un camino que no es el correcto…


-No, Pantoja…Fidel no ha querido respetar mi actitud y ha respondido con infamias, en una forma baja y miserable. Escucha: si quieren fusilarme, deben saber que estoy dispuesto a hacerle frente a todo. Ni le tuve miedo a las balas de Batista ni le tengo miedo a las de Fidel. El mundo sabrá un día que el verdadero traidor a la Revolución es él. Díselo si quieres.


-Vea, Matos, aquí tenemos una carta suya que está llena de términos ofensivos e irrespetuosos que no podemos tolerar. Lo hemos mandado a buscar para que usted tenga la oportunidad de retractarse o retirar su carta… Se cruza mi mirada con el teniente Valdés, oficial permanente del G-2 en la prisión. Recorro los rostros ceñudos de los funcionarios del Ministerio, y finalmente miro de frente al Director…
-Lo dicho ahí –contesto y señalo con la mano la carta sobre el escritorio –es verdad y lo sostengo… Si ustedes la quieren retirar del expediente, háganlo. Es asunto de ustedes, no mío, pero lo que digo en la carta lo sostengo, no inventé nada. Si mis términos son duros, son el resultado de arbitrariedades e injusticias de las que ustedes son los responsables...

Lo que veo, entre el sopor, es que me han sacado y me tienen en el suelo. A mi alrededor están Medardo Lemus, el médico Batista y Alipio Zorrilla…Hay dos personas más: Alemán, el director y Valdés, agente del G-2 en la prisión...¿Qué es esto que me inyectan, que me punza los genitales? Lemus y Batista me pinchan por todas partes…Batista me punzonea los testículos con una jeringuilla y habla de buscar el bisturí para castrarme. Lemus dice “no, porque no está autorizado y si sobrevive es peligroso”…


-Es mejor castrarlo con esto que le estamos inyectando. Si queda vivo se matará con su propia mano –dice Lemus. Valdés y Alemán permanecen callados. Zorrilla participa del entretenimiento con los otros dos. Uno de los funcionarios del Ministerio del Interior, el oficial Valdés, que viene siguiendo el proceso del ayuno desde la misma prisión, dice:
-Bueno, está bien, lo vamos a llevar cumpliendo órdenes del Ministerio. Por mí, éste tendría que morirse; ya ha jodido mucho.

Mi agradecimiento a Rayma, que por casualidades de la vida, sus dos últimas creaciones han coincidido con lo que he escrito en estos escombros.

4 feb 2010

Día de la indignación


Es jueves en la mañana. Ya el smog se apodera de la ciudad y una tranca impertinente hace de las suyas con la paciencia de conductores y pasajeros. Qué pasará, es la pregunta obligada. La parte semi-subterránea de la Avenida Libertador se ve libre y los vehículos pasan raudos en sentido oeste. Qué pasara, se mueve muy poco la cola hasta que por fin la que fuera la gallinita de los huevos de oro del país (¿o sigue siéndolo?) aparece frente a mis ojos: PDVSA. La pregunta halla su respuesta: unos seis o siete autobuses gigantes, de esos con asientos reclinables, baños y otros beneficios, están postrados con música a todo volumen frente a la petrolera. Como hormigas van entrando las personas, unos con caras largas, otros riéndose, otros como escondiéndose la roja vestimenta rumbo a la concentración del día ¿de la dignidad? No me hagan reír –pienso (Recuerdo un numerito fatal que me confirma que de digno no hay nada: para el año 1999 el número de muertos a manos del hampa fue de 4.000, cantidad aberrante y preocupante. Diez años después, para el cierre del 2009, el número de víctimas llega a 15.000 Ese es el mar de la felicidad, sí, pero de los muertos).


Al pasar este punto el tráfico se aligera. El conductor compite con el taxista de al lado para que no le gane el puesto en la cola que ahora se desplaza velozmente a 30km. Considerando que ya estamos entrando al centro de Caracas, esto es rapidísimo.


-Conductor colectivo: sale improperio 1

-Conductor taxi: retorna improperio 2 + insulto

-Conductor colectivo: sale improperio 3 + insulto + saludos a su señora madre (la del taxista)

-Conductor taxi: retorna improperio 4 + insulto + recuerdos a la familia + insinuaciones que ponen en duda su sexualidad (la del conductor del transporte público).


El conductor del taxi se baja del vehículo y sube al colectivo. Salen improperios e insultos en cambote y luego un golpe directo al mentón. El conductor del colectivo se defiende y como puede le devuelve un derechazo. Uno de los pasajeros grita “dale su coñazo” y una señora más allá dice “pero bueno nos van a dejar aquí parados”. Yo río y lamento no tener a mano la cámara digital para tomarle una foto al “digno” espectáculo, la foto era perfecta para esta breve crónica. Pido a la corte celestial que ninguno saque un arma porque las balas siempre terminan en donde no deben. Daddy Yankke le reclamaba a una mujer insistentemente “abusadora…abusadora…abusadora…”. El fiscal que estaba como a media cuadra de los hechos estallaba de risa mientras leía mensajes de texto en su celular.


-Conductor colectivo: sale improperio 5

-Conductor taxi: retorna improperio 6 y luego a su vehículo.


El conductor del colectivo –llevaba por cierto una gorra de los Medias Blancas de Chicago– va hecho una fiera y aumenta los decibeles de la música (¿el reguetón es digno de llamarse música?), como la velocidad del destartalado minibús. Pasa el semáforo en amarillo y le toca corneta a otro conductor del gremio que va al lado. Cuando por fin frenan y quedan uno al lado del otro conversan lo siguiente de ventana a ventana:


-Conductor colectivo 1: Epa diablo, ¿vas pa’ la marcha?

Esto lo dijo con un pésimo intento de entonación cubana.

-Conductor colectivo 2: Y pa’ qué chico! Estoy más que instalao, ya no me hace fahta ir (“h”, aspiración cubana del fonema palatal “L”)

Esta frase sí salió en perfecto acento cubano.


Dignidad, vaya estulticia reconocer esta fecha, 4 de febrero, con tan hermosa palabra. Aquella intentona golpista de 1992 llega hoy a la mayoría de edad: 18 años de un mal recuerdo. Todos los muertos, propios y ajenos sin considerar antagonismos políticos, duelen, son irreparables y no tienen nada de digno. ¿Quién es el verdadero golpista en esta última década de indignación…?

28 ene 2010

II Premio Internacional de Ensayo Isabel Polanco


BASES DEL PREMIO

  1. Podrán optar al premio todos los escritores que lo deseen, sea cual sea su nacionalidad, siempre que la obra presentada se ajuste al concepto comúnmente aceptado de ensayo, esté escrita en idioma español, sea original, inédita y no haya sido premiada anteriormente en ningún otro concurso ni corresponda a un autor fallecido antes de presentar la obra al premio. En esta segunda convocatoria las obras deberán tratar el tema de LA LENGUA ESPAÑOLA, su unidad y su diversidad, su historia, su presente y su futuro, su relación con otras lenguas o su potencialidad literaria, cultural, económica, etc., desde cualquier enfoque académico y metodológico.
  2. Las obras tendrán una extensión mínima de 150 páginas, tamaño DIN A4 (21x29.7cm), impresas a una sola cara. Deberán enviarse 3 originales impresos y encuadernados y una copia digital en Word, grabada como archivo único de un CD rotulado con el seudónimo del participante y el título del ensayo. Deberán ir firmadas con seudónimo, adjuntándose en un sobre cerrado el nombre y apellidos, la dirección postal, correo electrónico y un teléfono de contacto. En dicho sobre se incluirá también una declaración firmada de que la obra no se halla presentada a ningún otro premio y la libre disposición de todos los derechos de explotación. No se mantendrá correspondencia con los remitentes ni se facilitará información alguna relativa al seguimiento de las obras presentadas. Una vez fallado el premio, los originales no galardonados y sus copias serán destruidos.
  3. Los originales podrán enviarse a las oficinas de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, con domicilio en Av. Alemania 1370, Col. Moderna, C.P. 44190, Guadalajara, México y a cualquiera de las sedes de Santillana en América Latina, Estados Unidos y España, indicando claramente en el sobre Premio de Ensayo Isabel Polanco. Las entidades organizadoras no se hacen responsables de las posibles pérdidas o deterioros de los originales, ni de cualquier otra circunstancia imputable a correos o a terceros que pueda afectar al envío de las obras.
  4. La recepción de originales se abre con la publicación de esta convocatoria y se cerrará el 15 de mayo de 2010.
  5. El jurado estará compuesto por 5 destacados miembros del mundo cultural.
  6. Se entregará un único premio, indivisible, de 100.000 dólares USA, de los que se detraerán los impuestos que fueran aplicables según la legislación mexicana.
  7. El premio no podrá ser declarado desierto. Habrá un único ganador, sin finalista.
  8. El fallo del jurado será inapelable y se hará público en un acto que se celebrará en octubre de 2010 en la ciudad de Guadalajara.
  9. La obra galardonada será editada por Taurus y se comercializará en América Latina, España y Estados Unidos.
  10. El autor de la obra ganadora cede a Santillana Ediciones Generales, S.L. el derecho exclusivo de la obra en cualquier forma y en todas sus modalidades, para todo el mundo, por una duración de 10 años.
  11. El importe del premio retribuye la cesión de todos los derechos de explotación de la obra premiada en cualquier formato o modalidad y tiene el carácter de un anticipo sobre los porcentajes de derechos del autor, que serán de un 10% en las ediciones de tapa dura y/o rústica y de un 7% en las de bolsillo. Una vez cubierta la cantidad del premio, el autor percibirá estos porcentajes, calculados sobre el precio de venta al público sin I.V.A. de cada país.
  12. El autor de la obra ganadora se compromete a suscribir el contrato de edición según los términos expuestos en estas bases. De no formalizarse el contrato por cualquier circunstancia, el contenido de las presentes bases tendrá la consideración de contrato de cesión de derechos de autor entre la editorial y el ganador.
  13. La editorial Taurus se reserva durante un mes a partir del día en que se haga público el fallo el derecho de contratar cualquiera de las obras presentadas al premio.
  14. Los concursantes autorizan a los convocantes a utilizar con fines publicitarios sus nombres y su imagen como participantes en el premio. El ganador se compromete además a participar personalmente en los actos promocionales de la obra que se consideren adecuados por los organizadores del premio.
  15. La participación en este premio implica de forma automática la aceptación de las presentes bases por parte de los autores, así como su compromiso de no retirar su obra una vez enviada. Para cualquier diferencia que tuviera que dirimirse por vía judicial, las partes, renunciando a su propio fuero, se someten expresamente a los Juzgados y Tribunales de México D.F.
  16. Cualquier situación no prevista en la presente convocatoria será resuelta por el jurado y el secretario técnico permanente del premio.
  17. www.premioisabelpolanco.com

Convocan VI Edición de Premio de Cuento Ploclínica Metropolitana para Jóvenes Autores


B A S E S

1.- Podrán participar todos los autores venezolanos, o extranjeros residenciados en el país, menores de 40 años.

2.- Se admitirá un sólo cuento por autor, de tema libre, los cuales deberán ser originales, inéditos y escritos en lengua española, con una extensión máxima de veinticinco (25) cuartillas, a doble espacio e impresas por una sola cara. Los textos participantes deberán ser inéditos, no premiados anteriormente ni comprometidos en otro concurso o publicación.

3.- Se otorgará un 1er. premio de Bs.F. 7.000, un 2do. premio de Bs.F. 4.000 y un 3er. premio de Bs.F. 2.000. El jurado podrá otorgar, además, las menciones que considere necesarias.

4.- Los cuentos participantes serán recibidos hasta el 1 de marzo de 2010. El veredicto se dará a conocer el 23 de abril de ese año, fecha en que se precisará el día del acto de premiación. Un número limitado de cuentos podría resultar con menciones honoríficas, a consideración del jurado, con opción a ser publicados junto con el cuento ganador, sin que ello implique ninguna retribución monetaria para los autores. Policlínica Metropolitana se reserva el derecho de publicación y explotación de las obras premiadas, así como el de las menciones honoríficas, en cualquier forma y modalidad, dentro y fuera del territorio nacional, sin limitación alguna. En consecuencia, el ganador, los premiados y aquellos con posibles menciones honoríficas, cederán a Policlínica Metropolitana los derechos para editar, publicar y comercializar las obras, en un número limitado de ejemplares y por un plazo máximo de tres (3) años, contados a partir de la fecha del concurso, aunque se trate de una coedición.

5.- Los premios serán indivisibles y no podrán ser declarados desiertos.

6.- Los textos participantes se enviarán con seudónimo, en cuadruplicado, a la siguiente dirección: Junta Directiva, Sótano 2, Policlínica Metropolitana, Calle A-1, Urbanización Caurimare, Caracas, 1060. En sobre aparte se colocarán el nombre del cuento, el seudónimo y los datos completos del autor (nombre, dirección, CI, teléfono, correo y un breve CV literario). También podrán participar enviando al correo electrónico: concursodecuentos@pcm.com.ve y un archivo adjunto con el cuento en word, y otro con los datos del autor.

7.- El jurado del concurso estará integrado por Carlos Sandoval, Luz Marina Rivas y Salvador Fleján.

8.- Todo lo no estipulado en estas bases será resuelto por el Comité Organizador.

9.- Los ganadores se comprometen a participar personalmente en la ceremonia de entrega del premio, actos de presentación y promoción de su obra. Los autores ganadores y aquellos con menciones honoríficas autorizarán a los organizadores del premio utilizar su nombre e imagen con fines promocionales.

10.- No podrán participar aquellas personas que trabajen en la Policlínica Metropolitana, C. A., ni en sus empresas filiales. / FBV

Héctor Torres


26 ene 2010

TAS PONCHAO


Ser fanático es una cosa extraña. Es rebanarse las venas por un equipo y en la mayoría de los casos es totalmente irracional. Si miramos al vecino de al lado, tanto en la casa, como en la oficina o en el estadio, no entendemos por qué el hombre (o la mujer, y en este caso son hasta peores) aplaude y grita fervorosamente a favor del Real Madrid o del Barcelona, o a cualquier equipo de las Grandes Ligas.


En cuanto a nuestro béisbol no hay mucho que explicar si usted es venezolano y en caso de que no lo sea, hay que decirles que esa pasión deportiva llega a su máximo nivel entre los Leones del Caracas y los Navegantes del Magallanes. No hay para donde coger digan lo que digan marabinos, guaros, margariteños, maracayeros, guaireños y orientales en apoyo de sus equipos. Además, cabe decir que el Magallanes juega casi como local juegue donde juegue.


Pero lo que me lleva a escribir estas breves palabras no es sobre el sentir deportivo del béisbol venezolano, que por suerte, más allá de la rivalidad deportiva que antes mencioné, los contrincantes que están en el público con sus respectivos atuendos caraquistas y magallaneros, disfrutan, se abrazan, se burlan, se mofan los unos a los otros, pero al final, hay concordia, amistad y un respeto por encima de las chanzas típicas cuando se gana un emocionante juego de pelota; no, lo que realmente quiero decir o contarles, es lo impresionante que se torna un estadio repleto con más de dieciséis mil almas coreando al unísono “1, 2, 3, Chávez tas ponchao”.


Por un instante el juego se paralizó gracias al estruendo de un público que más allá de la sana rivalidad deportiva y de la catarsis que esto representa, está harto, cansado de tanta ineptitud gobiernera. El país parece estar apunto de un ACV y paradójicamente mientras el mismo está pendiente del Best Seller venezolano estelarizado entre turcos y capitalinos, esta final de película se convierte en una divina cortina de humo que el Estado (la mayúscula le queda grande) aprovecha de maravilla para seguir hundiéndonos con sus arremetidas comunistoides: cierran por segunda vez el canal más antiguo y querido por los venezolanos gracias a leyes fabricadas ad libitum del jefazo; los policías atacan sin pudor a los estudiantes y todo esto amén de los tres strikes básicos del béisbol, que el venezolano, cual umpire, le canta al presidente a gritos: sin agua, sin luz y a merced del hampa.


Al menos sé que Lezama y Capi (en el montículo de picheo para los amigos lectores de otras latitudes) al terminar el juego se darán la mano y la patica como siempre.

¿Alguien le puede decir al inquilino de Miraflores que somos del mismo equipo y que deje de poncharse?

20 ene 2010

Viajes por el scriptorium


Imagínense que de pronto despiertan o toman conciencia de su propio presente, y no saben en dónde están, qué hacen en una habitación rodeada de algunos objetos y que además éstos, están rotulados con sus nombres: mesa, lámpara, pared, etc. Intuyen que no han hecho cosas muy buenas en su pasado pero no tienen la certeza de ello y por tanto el presente se les torna un misterio. Sumado a ello están ya en edad avanzada, casi seniles y decrépitos.

Así es el mundo que rodea al personaje principal de Viajes por el scriptorium de Paul Auster, en donde la realidad y la ficción están solapadas una sobre otra a través de un texto que juega con la idea de ir en tono de “informe” o “reporte” de lo que está viviendo dicho personaje: Mister Blank, nombre que de por sí ya dice mucho y es más que una pista: Sr. en Blanco, pudiera traducirse, equivalente a Sr. Perdido.

Entran y salen personajes de la habitación de Mr. Blank y éste queda desconcertado pues no sabe quiénes son a priori, debe entablar conversación con ellos para entrar en la realidad y tener al menos una idea de qué hacen allí con él y qué quieren. El juego metaliterario de esta novela es fantástico, porque, sumado a la prosa desenfada de Auster la cual ya de por sí se torna adictiva, Mr. Blank descubre que sobre el escritorio hay un manuscrito que desencadena otra historia estupenda que en algún momento pareciera confundirse con la del amnésico personaje.

En la recta final de su vida, Mr. Blank vive algún momento de gloria gracias a Anna, la cual como personaje –entre otros– está retratada en unas viejas fotografías, que en vez de aclararle el pensamiento a Blank, lo inquietan y desconciertan más aún. Viajes por el scriptorium es una novela que de manera magistral linda con lo paradójico, en donde la soledad y la incertidumbre del personaje, resultan en ocasiones dolorosa y absurda al mejor estilo Beckettiano. “Sin Míster Blank no somos nada, pero la paradoja es que nosotros, seres puramente imaginarios, sobreviviremos a la mente que nos creó, porque una vez arrojados al mundo existiremos hasta el fin de los tiempos, y nuestras historias seguirán contándose incluso después de que hayamos muerto”.

Después de leer esta novela, me resultó inevitable preguntarme cuánto de Mr. Blank no habrá en el propio Paul Auster. En algún momento el mencionado personaje dice (¿o lo dice Auster?): “Si quieres contar una historia con garra, no hay que tener compasión”.

Estupenda portada. Lectura recomendada.


13 ene 2010

El viaje del elefante


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Comencé este 2010 leyendo El viaje del elefante de José Saramago. Si se indaga un poco en la web, podemos conseguir variopintas opiniones sobre este autor: los que le gusta su trabajo y los que no, por decir lo menos. Para ello mismo existe el mar de las opiniones, para discrepar o acordar, y en lo que a mí respecta sobre esta lectura de El viaje del elefante, puedo decir que es un libro evocador, un texto que te lleva de viaje por los parajes portugueses, españoles, italianos y austriacos del siglo XVI, durante el cumplimiento de una notable encomienda: obsequiarle un elefante al archiduque Maximiliano de Austria.



Mientras esto sucede, el narrador del texto, un cronista que forma parte de la pomposa caravana que atraviesa Europa y testigo fiel de los acontecimientos, en su particular lenguaje muy al estilo medieval –a veces– y otras tantas más bien moderno, jocoso e irónico, va contando las peripecias del cornaca Subhro –quien habla con elegancia y sapiencia– junto a las absurdas situaciones que se dan en el épico viaje de los humanos y el paquidermo, llamado primero Salomón antes de ser rebautizado con el nombre Solimán para efectos de satisfacer los caprichos del archiduque. Hecho que también afectó a Subhro que luego pasaría a llamarse Fritz.

El narrador tiene además la particularidad de tener conciencia y reconocer en diversas partes del texto, la utilización de términos que pudieran caer en anacronismos considerando el contexto de la historia: “El problema que Fritz tiene ahora para resolver es la falta de un instrumento capaz de soltar el maldito hielo de la piel del elefante, una espátula de lámina fina y punta redonda, por ejemplo, sería lo ideal, pero espátulas de esas no se encuentran por aquí, si es que ya en este tiempo hay gente para fabricarlas”. Luego más adelante añade: “Es una lástima que en el siglo dieciséis la fotografía todavía no hubiera sido inventada, porque entonces la solución sería facilísima, bastaría con insertar aquí unas cuantas imágenes de la época, sobre todo si son captadas desde helicóptero, y el lector tendría todos los motivos para considerarse ampliamente compensado y reconocer el ingente esfuerzo informativo de nuestra redacción”.

Por otra parte, ese narrador que tiene conciencia de lo que narra y del tiempo en el cual será leída su historia, primero interpela al lector para aclararle hechos y situaciones; y segundo, justifica al novelista en su oficio de escribir: “Una cosa que cuesta trabajo entender es que el archiduque Maximiliano haya decidido hacer le viaje de regreso en esta época del año, pero la historia así lo dejó registrado como hecho incontrovertido y confirmado, avalado por los historiadores y confirmado por el novelista, a quien se le tendrán que perdonar ciertas libertades en nombre no sólo de su derecho a inventar, sino también de la necesidad de rellenar los vacíos para que no se llegue a perder del todo la sagrada coherencia del relato”.
Lectura amena y ligera la que nos ofrece El viaje del elefante, en donde el lector podrá disfrutar de dos proezas realizadas por Salomón-Solimán en tan fantástico recorrido, consideradas además por casi todos los protagonistas y testigos de la historia como verdaderos milagros. También entre líneas hay espacio para la reflexión y el pensamiento, en donde la lectura pudiera verse enriquecida más allá de los hechos anecdóticos del elefante. Dice en alguna parte: “Una pena. Somos cada vez más, los defectos que tenemos, no las cualidades”.

29 dic 2009

Feliz abrazo del hastío


Feliz 2010 hasta el hastío

hasta que duela el bienestar

y la tristeza sea anhelada


feliz 2010 por allá en octubre

por los abrazos de falsa sorpresa

tal vez no tan lejos

digamos en abril

ese mismo que le robaron a Sabina


«feliz año» a voz Pópuli –con equis o zeta-

y todo el mundo mire su reloj de pulsera buscando la fecha


feliz año con dietas

tristezas

y promesas

que se cumplirán hasta la mitad

con recuerdos que matan

con tus errores a cuestas haciendo de las suyas aún

en este año a pañales


feliz año a los amigos y a los enemigos

quizás los tienes y no lo sabes

con café incluido y endulzado con splenda

con kilos de más y con anaqueles vacíos


con hambre


miseria


y corrupción


feliz año

porque somos fuertes como la moneda absurda

fuertes como la esperanza que no muere

feliz año

22 dic 2009

Para no perder el hilo


Finalizando este año 2009 leí Para no perder el hilo, primero por la inquietud que me causa su autora, Krina Ber, arquitecta, políglota y narradora; y segundo, porque tendré el gusto de compartir con ella acerca de su trabajo literario, en la primera grabación del 2010 para el espacio radiofónico Librería Sónica.


El libro está compuesto por más de una docena de textos, incluyendo el cuento “Amor”, el cual resultó ganador del Concurso de Cuentos de El Nacional (2007), del cual no puedo decir menos que es un hermoso y extraordinario cuento que aborda el tema universal homónimo al título, desde una narrativa espléndida teniendo como personaje principal a una mujer exitosa en su matrimonio.



También están los relatos “La vida en colores”, que de una u otra forma me hizo recordar la película “La vida es bella”. Creo que con esta comparación ya lo dije todo: un canto a la vida a pesar de la muerte; “Pequeños encargos”, el cual nos lleva ligeramente de paseo por las calles de la ciudad en un hecho tan trivial como hacer las diligencias del día en medio del caos. Me pregunto: ¿una especie de reflexión de la propia autora después de un día de compras?; en “Liberación animal”, reinan las voces femeninas entre el particular dialogar de las hermanas Berta y Zoila, hasta llegar a un final inesperado en medio de una trama compleja; y en “Carta a Klara Ostfeld”, la autora deja entrever mucho de lo que pudiera ser parte de su historia personal en este extraordinario texto.



Los relatos incluidos en
Para no perder el hilo, tienen la particular característica de que no se parecen entre ellos, lo cual no le resta valor al libro como conjunto, más bien todo lo contrario, están dispuestos de tal manera para que la atención del lector permanezca en guardia a lo largo del mundo ficcional creado por Krina Ber. Como bien dice en “De cuchillos y tenedores”: a veces el hilo reaparece donde menos lo esperamos. La ficción está allí para encaminar rumbos y alternativas, sin ella “nada sería inteligible, ni soportable, y con ella hay orden y música, y con ella aún soy parte de todo”, dice Natasha, Kandela, Carlota, Equis (¿o Krina?)…en “El secuestro”.

17 dic 2009

Pentagrama imaginario de tu vientre

tus ojos de palisandro

con su ferviente mirada de astilla

me arropan con rabia volcánica


ignoro tu malestar

porque sin razón alguna

disfruto de tu casquivano corazón



ven

hazme un trozo de carne

en tu deglutir de adjetivo macabro



que mi penumbra

sea el ocio altruista

imaginario de tu vientre


ese pentagrama

de finos vellos

en cuya puerta reza

senza misura


y tu cuerpo

batuta en mano

ya es partitura de ángeles

15 dic 2009

Los 40 del 2009

Para muchos en tiempos de tecnología el encuentro con el libro resulta retrógrado. Internet (con sus redes sociales y demás), ipods, mp3 (y mp4), smartphones, televisión por cable y un largo número de aparatos, de una u otra forma ciertamente, contribuyen para que el hábito de lectura se vea amenazado por tanto juguetito nuevo (unos excelentes, lo reconozco). Aparecen así los artefactos que ofrecen un acercamiento digital a la palabra, desde los grandes clásicos de la literatura universal, hasta los textos de autoayuda, logrando esa simbiosis entre el acto de lectura y los avances de la tecnología, para que la gente –y esto es mera intuición porque aún no tengo uno de estos e-readers– tenga un pie en el pasado y otro en el futuro a la hora de leer.


Lo de retrógrado o no, es discutible. Basta echar un vistazo en una librería y ver como la gente se lleva los libros por lotes a pesar de su precio. Claro, estarán los compradores impulsivos, los que quieren sencillamente aparentar una vasta cultura a través de la biblioteca personal y leen menos de la mitad de lo que compran; estarán los que compran libros para regalar –más en estas fechas navideñas; y por supuesto los que sí compran para leer con voracidad. ¿Se lee o no se lee? Esa es la cuestión.

Después de estar más de dos años en el aire llevando un programa radial literario, puedo decir que sí se está leyendo. No sé si mucho, no sé si poco, pero sí se lee. Esta grata experiencia me ha hecho ver el panorama literario desde otra perspectiva, conocer gente muy capaz en el ámbito escritural y en el campo editorial, más en un país tan golpeado por las ineficientes políticas cambiaras –por decir lo poco– que sin duda ha afectado a la industria. No obstante, de lo malo lo bueno: esta situación ha hecho que el mercado apueste más al talento local, a los escritores de la casa. Semanalmente hay casi un bautizo de libro por día y parece que el mismo, mantuviera una posición firme frente al boom tecnológico y otras fuentes de distracción (considerando la lectura como una de esas fuentes). Surge así otra pregunta: ¿hay más escritores que lectores? Parece que ahora todo el mundo escribe. Dejo la pregunta abierta para la reflexión. Y, ¿todo el mundo lee?



Lo cierto es que por distracción, pasión, compromiso o simplemente gusto, me propuse leer al menos cuarenta libros al año. Cumplí mi meta entre autores foráneos y propios, algunos muy conocidos y otros en pleno nacimiento literario. No incluyo en esta lista algunos comics, blogs literarios y menos aún la prensa del día y una que otra revista. El tiempo no dio para más, pero haber cumplido el objetivo es más que suficiente. Estos fueron mis cuarenta (y un tilín más), ya veré cuáles libros me esperan para el 2010.


1. La picardía del venezolano o el triunfo de Tío Conejo de Axel Capriles

2. Mira por dónde de Fernando Savater

3. El doble arte de morir de José Balza

4. La carpa y otros cuentos de Federico Vegas

5. La distorsión de J E Chelín

6. Verbos predadores de Jacqueline Goldberg

7. Close Up de Armando Coll

8. Tren sin retorno de César Gedler

9. Bajo tierra de Gustavo Valle

10. Dioses lejanos de Misha Berlinski

11. El Telémaco de Ángel Suárez

12. La casa de papel de Carlos María Domínguez

13. Cuando bajaron las aguas de Gabriel Payares

14. Una ola tras otra de Eli Bravo

15. Expediciones de Beatriz Alicia Calcaño

16. Imposible de lugar de Claudia Sierich

17. Bisexual de Vivian Stusser

18. Gomorra de Roberto Saviano

19. Bartleby y compañía de Enrique Vila-Matas

20. El país de la canela de William Ospina

21. Siempre Fragmentos de Tadeusz Różewicz

22. Amarrando la paciencia a un árbol de Mharía Vázquez Benarroch

23. Un vampiro en Maracaibo de Norberto José Olivar

24. Mi oído en su corazón de Hanif Kureishi

25. La sombra del viento de Carlos Ruiz Zafón

26. Los hombres que no amaban a las mujeres de Stieg Larsson

27. El mundo según Cabrujas compilación de Yoyiana Ahumada

28. Sylvia de Valmore Muñoz Arteaga

29. La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina de Stieg Larsson

30. El dinero del diablo de Pedro Ángel Palou

31. Breviario Galante de Roberto Echeto

32. Cautiva de Clara Rojas

33. Lugares olvidados de Beatriz Alicia García

34. Estancias de Rafael Castillo Zapata

35. Un amor de Swann de Marcel Proust

36. Un lugar lejano de Fernando Butazzoni

37. La mecánica del corazón de Mathias Malzieu

38. Lecturas desplazadas de Arturo Gutiérrez Plaza

39. La reina en el palacio de las corrientes de aire de Stieg Larsson

40. Cuartel de invierno de Oscar Marcano

41. Antología esencial de Luís Beltrán Mago

42. Para no perder el hilo de Krina Ber

11 dic 2009

Feliz daga de labios

Sonrisa

flor de la vida


dádiva abierta

que tiñe todo de luz


experimento

ancestral que deviene alegría


señal abierta de un sano corazón


el mejor momento del día



Chaplin en el recuerdo



alimento perfecto del alma



la camisa que cubre los dientes

disimulando felices huellas



el aleteo de un espíritu libre



la cola del perro cuando llegas a casa



de las tormentas

la peor enemiga


la daga de labios

contra las penurias

7 dic 2009

Ganadores sin brecha generacional (tomado de libreriasonica.wordpress.com)


Ayer finalmente se dio a conocer el veredicto del II Concurso de poesía de Librería Sónica en la emisión en vivo del programa. Fue muy grato compartir con los ganadores, escucharlos leer sus poemas y sentir la emoción de estar junto a dos generaciones unidas por el alma poética.

Luego de la lectura de los 268 poemas recibidos, el jurado, integrado por los conductores el programa Jason Maldonado y Linsabel Noguera y presidido por la poeta venezolana Beatriz Alicia García, realizó una selección de 8 poemas y otorgó de manera unánime el primer premio al poema NIEBLA , por “el preciso uso de la estructura y el lenguaje poético para la construcción de imágenes que comunican al lector con el poema y por las metáforas limpias, que revalorizan el trabajo con nuestro idioma.”

Así mismo decidió otorgar una mención especial al poema LA NOCHE CREPITA, por “la pulcritud del lenguaje y las imágenes plásticas que reflejan un estado emocional, vinculando el espacio íntimo con la condición urbana del poeta”.

Una vez reveladas las identificaciones digitales conocimos el nombre de los ganadores, siendo ellos la poeta Hildegart Acosta, de Venezuela, autora del poema NIEBLA y el joven Gabriel Medina, de Venezuela también, autor del poema LA NOCHE CREPITA. Dos generaciones no tan distantes unidas por la mirada común sobre la palabra, la poesía y el compromiso de escribir.

Dejamos entonces que sean sus versos quienes lleguen ahora hasta ustedes.

Primer premio:

NIEBLA

Cuántas veces presentí lo inminente
sin saberlo
el esplendor que sobrevive a la huella
tatuaje disonante sobre la arena
extendida húmeda
cuerpo ya sin límites

Cuántas veces
las ganas de quedarme mirando
dentro de sus ojos una aurora infinita

de atrapar para siempre
con mi boca rodante
la trascendencia de lo sentido

Cuántas veces presentí sin saberlo
el destino fugaz de las nubes
el último parpadeo de la llama

grano de sol extinguiéndose

Hildegart Acosta



Mención especial:

LA NOCHE CREPITA

“…La noche crepita y en ese instante Transcurren como cinco mil once años…”
Elmer Szabo

Hablo de las noches,
esas de latidos apresurados,
hablo de la luz
que entra por la ventana y se
refleja en el suelo,
de las figuras que se forman en la oscuridad,
esas que tienen su propia historia,
que sabrá Dios su vergüenza,
obligados a pernoctar en las penumbras,
hablo de gritos que retumban en las esquinas de mi habitación,
provenientes de voces perdidas
cansadas de no ser escuchadas,
espero entonces que llegue el silencio,
la calma, la noche verdadera
esa que surge cuando la ciudad muere,
quedando en ella un extraño rumor, como una bruma.

Gabriel Medina

4 dic 2009

Cuartel de invierno


Cada vez que leo a Oscar Marcano me da la impresión de que algún truco tiene, que algún pacto tendrá con alguna entidad narrativa que clandestinamente le entrega las herramientas perfectas para construir sus historias, las cuales quedan retumbando en la memoria, tanto por sus imágenes, como por su precisa construcción relatora. Este es el caso –así como en Puntos de sutura y Sólo quiero que amanezca– de Cuartel de invierno.


Decir que es su más reciente publicación es cierto, ahí está, en el anaquel de las librerías. Pero más preciso sería decir que dicho texto inicialmente vio la luz pública hace quince años y fue producto de un fracaso, de un sinceramiento del propio autor consigo mismo sobre sus pocas facultades para la poesía (reitero, lo dijo el propio Marcano en la presentación del libro e incluso está escrito al principio del mismo). Mientras redacto esta brevísima reseña me viene a la memoria el hermoso poema de Rafael Cadenas titulado “Fracaso”, uno de mis favoritos, valga decir. Y es que después de asumir la derrota poética, después de quemar sus naves, la literatura venezolana perdió a un poeta pero ganó a un narrador fundamental.


El relato breve, el cuento y todas sus variantes, no pierden tiempo en ambages, miden milimétricamente las palabras para que no sobren y menos aún falten. Esto es lo que hace Oscar Marcano en su trabajo y la respuesta a ese enigma que llamé al principio como un “pacto” con quién sabe quién (o qué), está más que resuelto en el último relato de Cuartel de invierno, “No man’s land”, especie de ars narrativa del autor. Allí dice: “… porque estoy atado al suceso involuntario de redactar una y mil veces (pero si fuera una, pero si fueran mil las veces) el mismo relato…”. En otras palabras, es oficio, tiempo y terquedad; revisar una y mil veces lo escrito para dar con esa forma que jamás será perfecta, que jamás dará la satisfacción absoluta a un esteta de la palabra. “Algún día tengo que publicarlo, no?” –supongo que se dirá Marcano en su quehacer literario.


Cuartel de invierno está conformado por diecisiete relatos breves. Algunos de ellos se tornan un híbrido entre relato y ensayo, sin dejar por ello, el efecto esteticista que siempre busca el autor. Están los relatos “Festival”, el cual resulta emocionante, con un final que pudiera intuirse pero al fin de cuentas inesperado; “El doble”, la historia de un suicida que se ve a sí mismo mientras lo operan; “La culpa”, el fantasma de un aborto que persigue al personaje principal; “Teoría del nombre”, texto en donde el autor reflexiona –en parte– sobre el orden de los relatos en el libro (entre otros asuntos); “13-A”, un apartamento que controla a su inquilino; “Rana verde a pecesita azul”, estupendo cuento sobre el amor y la evolución humana, y otros relatos que por encima de las singulares situaciones, lo que destaca es la manera de contarlo.


Oscar Marcano se reafirma en su prosa como un excelso narrador cada vez que sale un libro suyo a la luz pública. Lo curioso en este caso particular es que son textos que ya bailan un vals quinceañero por su existencia, y supongo, que más temprano que tarde, tendremos el gusto de leer algún trabajo suyo de reciente hechura. A por él. Esperemos.

1 dic 2009

La reina en el palacio de las corrientes de aire


Tal como señalara en otras ocasiones con respecto a la trilogía “Millenium”: vale la pena ser leída. Las emociones, la intriga y el suspenso no cesan desde el primer tomo, Los hombres que no amaban a las mujeres, pasando por La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina, hasta llegar a La reina en el palacio de las corrientes de aire. Son varias las opiniones que pueden verse en Internet con respecto a cuál es mejor que cuál, pero saliendo de esta válida dicotomía de los lectores, cada uno de los tomos tiene su elemento particular en cuanto a situaciones y personajes que contribuyen con la motivación de la lectura, y el deseo irrefrenable por develar la verdad para salir ilesos, junto a Lisbeth Salander y Mikael Blomkvist, del largo complot que abarca toda la trilogía.


Entran en juego otros personajes bien estructurados como los que vienen de la secuela del primer libro. Un buen ejemplo es la detective Mónica Figuerola, la cual juega un rol importantísimo en el desenlace de la historia. Poseedora, además, de envidiables atributos físicos y de una notable inteligencia, características que hacen predecible el nexo que a la postre tendría con el periodista Blomkvist. Sigue la presencia ineludible de Erika Berger quien ahora se enfrenta a un terrible acosador bautizado como el “Boli venenoso”. Descubra usted por qué y quién le colocó el singular apodo.



Este último tomo de 854 páginas, cierra el ciclo de esta fantástica historia que ha causado variopintas opiniones en todo el mundo. No obstante y sin ánimos de restarle méritos a
La reina en el palacio de las corrientes de aire, más allá de lo que pudiera ser predecible en la historia, hubo una prolongada parte de la misma que si dejara de leerla no perdería la esencia de la trama. En todo caso, esta dilación, tal vez como estrategia narrativa (elemento que también está presente en el primer libro de “Millenium”), beneficia en el repunte de la historia principal cuando vuelve a aparecer sobre el texto. Tres libros y una historia que Stieg Larsson dejó como legado para la literatura contemporánea. Vale la pena leerla, lo vale.