Escribir esto para quebrar el impacto visual y la memoria que se forma con lo que veo mientras unos misiles caen sobre Caracas. No sé qué decir, enmudezco. La desgracia que nos tocó vivir nos ha llevado a esto. Tres líneas para espantar lo que siento, justo cuando iba a escribir que: soy un subversivo. Por ello leo todo lo que puedo y quiero. Además, cada vez me alejo más de las redes sociales, esa suerte de hoguera de las vanidades en donde la inmediatez -entre muchas cosas más- es lo que importa. En definitiva soy un bicho raro que lee, y para mayor INRI, no tiene ni un solo tatuaje en el cuerpo. Ya lo he dicho, soy un bicho rarísimo, que ahora se le olvidó lo que iba a escribir porque mi ciudad vuelve a repiquetear hondo, con los sonidos aterradores de las explosiones y las diversas expresiones, tan venezolanas (y caraqueñas), de quienes con estupor graban todo. Pero como me dijo un gringo amigo, “había que extirpar el tumor”.
Más allá del breve e inconsistente introito, son poco más cincuenta libros los que leí. Me paseé por una diversidad de libros y autores en donde prevaleció la narrativa (novela y cuentos), algo de poesía y ensayo. Como es costumbre, también leo a autores venezolanos, que es una de mis maneras de mantenerme conectado con nuestra literatura (y no gracias a las bombas), no tanto como quisiera ni como hacía hace más de ocho años antes de partir. Leí a Israel Centeno, Lesbia Quintero, Fedosy Santaella, Ednodio Quintero, Marisol Marrero Herrera y a los poetas Miguel Marcotrigiano y Patricia Guzmán (QEPD). Para terminar y honrar lo breve, mi gran triunfo literario de este 2025, amén de lo que leí, fue el taller de narrativa “Yo escritor” impartido por dos mujeres estupendas, la poeta chilena Carolina Muñoz y la también escritora argentina Mercedez Fasciolo. Un gustazo. Esto leí:
El arreo de los vientos. Israel Centeno
Carcoma. Layla Martínez
El viejo y el mar. Hemingway
La oscura memoria de las armas. Ramón Díaz Eterovich
La torre invertida, Israel Centeno
Vivir en zapatillas. Pascal Bruckner
Un hombre sin patria. Kurt Vunnegut.
Lo oculto. Miguel Marcotrigiano
Logia. Francisco Ortega
Nostalgia de otro mundo. Ottesa Moshfegh
El round del olvido. Eduardo Liendo (relectura)
Carnicero. Joyce Carol Oates
El loco de Dios en el fin del mundo. Javier Cercas
Los escapistas. Fedosy Santaella
Como una novela. Daniel Pennac
Libros marcados. Antonia Torres
El sur. Daniel Villalobos
Literatura infantil. Alejandro Zambra
Para escribir hay que leer. Vanni Santoni
Casi un objeto. José Saramago
La realidad quebradiza. José María Merino
Los mejores relatos. Ednodio Quintero
Canon de cámara oscura- Vila Matas
La virgen del árbol seco. Patricia Guzmán
Defecto mariposa. Carolina Muñoz
El aliento del cielo. Carson McCullers
La soledad del lector. David Markson
Actos humanos. Han Kang
Theodoros. Mircea Cartarescu
Polvo de oro. Marisol Marrero Higuera
Distancia de rescate. Samanta Schweblin
Kramp. María José Ferrada
Diario de Japón. María José Ferrada
Intimidad. Hanif Kureishi
A pedazos. Hanif Kureishi
El buda de los suburbios. Hanif Kureishi
Ese imbécil va a escribir una novela. Juan José MIllás
Santa María de las flores negras. Hernán Rivera Letelier
El secuestro. George Perec
Escalofríos urbanos. Les Quintero
Para hechizar a un cazador. Luciano Lamberti.
La crisis de la narración. Byung-Chul Han
La agonía del eros. Byung-Chul Han
Lo inolvidable. Eduardo Berti
Un hijo extranjero. Eduardo Berti
Suicidios ejemplares. Vila-Matas
De qué hablo cuando hablo de escribir. Haruki Murakami
La vida instrucciones de uso. George Perec.
El rumor del oleaje. Yukio Mishima
Elogio de la sombra. Junichiro Tanizaki
Vivir con nuestros muertos. Delphine Horvilleur
Relatos de lo inesperado. Roald Dahl


