28 ene. 2010

II Premio Internacional de Ensayo Isabel Polanco


BASES DEL PREMIO

  1. Podrán optar al premio todos los escritores que lo deseen, sea cual sea su nacionalidad, siempre que la obra presentada se ajuste al concepto comúnmente aceptado de ensayo, esté escrita en idioma español, sea original, inédita y no haya sido premiada anteriormente en ningún otro concurso ni corresponda a un autor fallecido antes de presentar la obra al premio. En esta segunda convocatoria las obras deberán tratar el tema de LA LENGUA ESPAÑOLA, su unidad y su diversidad, su historia, su presente y su futuro, su relación con otras lenguas o su potencialidad literaria, cultural, económica, etc., desde cualquier enfoque académico y metodológico.
  2. Las obras tendrán una extensión mínima de 150 páginas, tamaño DIN A4 (21x29.7cm), impresas a una sola cara. Deberán enviarse 3 originales impresos y encuadernados y una copia digital en Word, grabada como archivo único de un CD rotulado con el seudónimo del participante y el título del ensayo. Deberán ir firmadas con seudónimo, adjuntándose en un sobre cerrado el nombre y apellidos, la dirección postal, correo electrónico y un teléfono de contacto. En dicho sobre se incluirá también una declaración firmada de que la obra no se halla presentada a ningún otro premio y la libre disposición de todos los derechos de explotación. No se mantendrá correspondencia con los remitentes ni se facilitará información alguna relativa al seguimiento de las obras presentadas. Una vez fallado el premio, los originales no galardonados y sus copias serán destruidos.
  3. Los originales podrán enviarse a las oficinas de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, con domicilio en Av. Alemania 1370, Col. Moderna, C.P. 44190, Guadalajara, México y a cualquiera de las sedes de Santillana en América Latina, Estados Unidos y España, indicando claramente en el sobre Premio de Ensayo Isabel Polanco. Las entidades organizadoras no se hacen responsables de las posibles pérdidas o deterioros de los originales, ni de cualquier otra circunstancia imputable a correos o a terceros que pueda afectar al envío de las obras.
  4. La recepción de originales se abre con la publicación de esta convocatoria y se cerrará el 15 de mayo de 2010.
  5. El jurado estará compuesto por 5 destacados miembros del mundo cultural.
  6. Se entregará un único premio, indivisible, de 100.000 dólares USA, de los que se detraerán los impuestos que fueran aplicables según la legislación mexicana.
  7. El premio no podrá ser declarado desierto. Habrá un único ganador, sin finalista.
  8. El fallo del jurado será inapelable y se hará público en un acto que se celebrará en octubre de 2010 en la ciudad de Guadalajara.
  9. La obra galardonada será editada por Taurus y se comercializará en América Latina, España y Estados Unidos.
  10. El autor de la obra ganadora cede a Santillana Ediciones Generales, S.L. el derecho exclusivo de la obra en cualquier forma y en todas sus modalidades, para todo el mundo, por una duración de 10 años.
  11. El importe del premio retribuye la cesión de todos los derechos de explotación de la obra premiada en cualquier formato o modalidad y tiene el carácter de un anticipo sobre los porcentajes de derechos del autor, que serán de un 10% en las ediciones de tapa dura y/o rústica y de un 7% en las de bolsillo. Una vez cubierta la cantidad del premio, el autor percibirá estos porcentajes, calculados sobre el precio de venta al público sin I.V.A. de cada país.
  12. El autor de la obra ganadora se compromete a suscribir el contrato de edición según los términos expuestos en estas bases. De no formalizarse el contrato por cualquier circunstancia, el contenido de las presentes bases tendrá la consideración de contrato de cesión de derechos de autor entre la editorial y el ganador.
  13. La editorial Taurus se reserva durante un mes a partir del día en que se haga público el fallo el derecho de contratar cualquiera de las obras presentadas al premio.
  14. Los concursantes autorizan a los convocantes a utilizar con fines publicitarios sus nombres y su imagen como participantes en el premio. El ganador se compromete además a participar personalmente en los actos promocionales de la obra que se consideren adecuados por los organizadores del premio.
  15. La participación en este premio implica de forma automática la aceptación de las presentes bases por parte de los autores, así como su compromiso de no retirar su obra una vez enviada. Para cualquier diferencia que tuviera que dirimirse por vía judicial, las partes, renunciando a su propio fuero, se someten expresamente a los Juzgados y Tribunales de México D.F.
  16. Cualquier situación no prevista en la presente convocatoria será resuelta por el jurado y el secretario técnico permanente del premio.
  17. www.premioisabelpolanco.com

Convocan VI Edición de Premio de Cuento Ploclínica Metropolitana para Jóvenes Autores


B A S E S

1.- Podrán participar todos los autores venezolanos, o extranjeros residenciados en el país, menores de 40 años.

2.- Se admitirá un sólo cuento por autor, de tema libre, los cuales deberán ser originales, inéditos y escritos en lengua española, con una extensión máxima de veinticinco (25) cuartillas, a doble espacio e impresas por una sola cara. Los textos participantes deberán ser inéditos, no premiados anteriormente ni comprometidos en otro concurso o publicación.

3.- Se otorgará un 1er. premio de Bs.F. 7.000, un 2do. premio de Bs.F. 4.000 y un 3er. premio de Bs.F. 2.000. El jurado podrá otorgar, además, las menciones que considere necesarias.

4.- Los cuentos participantes serán recibidos hasta el 1 de marzo de 2010. El veredicto se dará a conocer el 23 de abril de ese año, fecha en que se precisará el día del acto de premiación. Un número limitado de cuentos podría resultar con menciones honoríficas, a consideración del jurado, con opción a ser publicados junto con el cuento ganador, sin que ello implique ninguna retribución monetaria para los autores. Policlínica Metropolitana se reserva el derecho de publicación y explotación de las obras premiadas, así como el de las menciones honoríficas, en cualquier forma y modalidad, dentro y fuera del territorio nacional, sin limitación alguna. En consecuencia, el ganador, los premiados y aquellos con posibles menciones honoríficas, cederán a Policlínica Metropolitana los derechos para editar, publicar y comercializar las obras, en un número limitado de ejemplares y por un plazo máximo de tres (3) años, contados a partir de la fecha del concurso, aunque se trate de una coedición.

5.- Los premios serán indivisibles y no podrán ser declarados desiertos.

6.- Los textos participantes se enviarán con seudónimo, en cuadruplicado, a la siguiente dirección: Junta Directiva, Sótano 2, Policlínica Metropolitana, Calle A-1, Urbanización Caurimare, Caracas, 1060. En sobre aparte se colocarán el nombre del cuento, el seudónimo y los datos completos del autor (nombre, dirección, CI, teléfono, correo y un breve CV literario). También podrán participar enviando al correo electrónico: concursodecuentos@pcm.com.ve y un archivo adjunto con el cuento en word, y otro con los datos del autor.

7.- El jurado del concurso estará integrado por Carlos Sandoval, Luz Marina Rivas y Salvador Fleján.

8.- Todo lo no estipulado en estas bases será resuelto por el Comité Organizador.

9.- Los ganadores se comprometen a participar personalmente en la ceremonia de entrega del premio, actos de presentación y promoción de su obra. Los autores ganadores y aquellos con menciones honoríficas autorizarán a los organizadores del premio utilizar su nombre e imagen con fines promocionales.

10.- No podrán participar aquellas personas que trabajen en la Policlínica Metropolitana, C. A., ni en sus empresas filiales. / FBV

Héctor Torres


26 ene. 2010

TAS PONCHAO


Ser fanático es una cosa extraña. Es rebanarse las venas por un equipo y en la mayoría de los casos es totalmente irracional. Si miramos al vecino de al lado, tanto en la casa, como en la oficina o en el estadio, no entendemos por qué el hombre (o la mujer, y en este caso son hasta peores) aplaude y grita fervorosamente a favor del Real Madrid o del Barcelona, o a cualquier equipo de las Grandes Ligas.


En cuanto a nuestro béisbol no hay mucho que explicar si usted es venezolano y en caso de que no lo sea, hay que decirles que esa pasión deportiva llega a su máximo nivel entre los Leones del Caracas y los Navegantes del Magallanes. No hay para donde coger digan lo que digan marabinos, guaros, margariteños, maracayeros, guaireños y orientales en apoyo de sus equipos. Además, cabe decir que el Magallanes juega casi como local juegue donde juegue.


Pero lo que me lleva a escribir estas breves palabras no es sobre el sentir deportivo del béisbol venezolano, que por suerte, más allá de la rivalidad deportiva que antes mencioné, los contrincantes que están en el público con sus respectivos atuendos caraquistas y magallaneros, disfrutan, se abrazan, se burlan, se mofan los unos a los otros, pero al final, hay concordia, amistad y un respeto por encima de las chanzas típicas cuando se gana un emocionante juego de pelota; no, lo que realmente quiero decir o contarles, es lo impresionante que se torna un estadio repleto con más de dieciséis mil almas coreando al unísono “1, 2, 3, Chávez tas ponchao”.


Por un instante el juego se paralizó gracias al estruendo de un público que más allá de la sana rivalidad deportiva y de la catarsis que esto representa, está harto, cansado de tanta ineptitud gobiernera. El país parece estar apunto de un ACV y paradójicamente mientras el mismo está pendiente del Best Seller venezolano estelarizado entre turcos y capitalinos, esta final de película se convierte en una divina cortina de humo que el Estado (la mayúscula le queda grande) aprovecha de maravilla para seguir hundiéndonos con sus arremetidas comunistoides: cierran por segunda vez el canal más antiguo y querido por los venezolanos gracias a leyes fabricadas ad libitum del jefazo; los policías atacan sin pudor a los estudiantes y todo esto amén de los tres strikes básicos del béisbol, que el venezolano, cual umpire, le canta al presidente a gritos: sin agua, sin luz y a merced del hampa.


Al menos sé que Lezama y Capi (en el montículo de picheo para los amigos lectores de otras latitudes) al terminar el juego se darán la mano y la patica como siempre.

¿Alguien le puede decir al inquilino de Miraflores que somos del mismo equipo y que deje de poncharse?

20 ene. 2010

Viajes por el scriptorium


Imagínense que de pronto despiertan o toman conciencia de su propio presente, y no saben en dónde están, qué hacen en una habitación rodeada de algunos objetos y que además éstos, están rotulados con sus nombres: mesa, lámpara, pared, etc. Intuyen que no han hecho cosas muy buenas en su pasado pero no tienen la certeza de ello y por tanto el presente se les torna un misterio. Sumado a ello están ya en edad avanzada, casi seniles y decrépitos.

Así es el mundo que rodea al personaje principal de Viajes por el scriptorium de Paul Auster, en donde la realidad y la ficción están solapadas una sobre otra a través de un texto que juega con la idea de ir en tono de “informe” o “reporte” de lo que está viviendo dicho personaje: Mister Blank, nombre que de por sí ya dice mucho y es más que una pista: Sr. en Blanco, pudiera traducirse, equivalente a Sr. Perdido.

Entran y salen personajes de la habitación de Mr. Blank y éste queda desconcertado pues no sabe quiénes son a priori, debe entablar conversación con ellos para entrar en la realidad y tener al menos una idea de qué hacen allí con él y qué quieren. El juego metaliterario de esta novela es fantástico, porque, sumado a la prosa desenfada de Auster la cual ya de por sí se torna adictiva, Mr. Blank descubre que sobre el escritorio hay un manuscrito que desencadena otra historia estupenda que en algún momento pareciera confundirse con la del amnésico personaje.

En la recta final de su vida, Mr. Blank vive algún momento de gloria gracias a Anna, la cual como personaje –entre otros– está retratada en unas viejas fotografías, que en vez de aclararle el pensamiento a Blank, lo inquietan y desconciertan más aún. Viajes por el scriptorium es una novela que de manera magistral linda con lo paradójico, en donde la soledad y la incertidumbre del personaje, resultan en ocasiones dolorosa y absurda al mejor estilo Beckettiano. “Sin Míster Blank no somos nada, pero la paradoja es que nosotros, seres puramente imaginarios, sobreviviremos a la mente que nos creó, porque una vez arrojados al mundo existiremos hasta el fin de los tiempos, y nuestras historias seguirán contándose incluso después de que hayamos muerto”.

Después de leer esta novela, me resultó inevitable preguntarme cuánto de Mr. Blank no habrá en el propio Paul Auster. En algún momento el mencionado personaje dice (¿o lo dice Auster?): “Si quieres contar una historia con garra, no hay que tener compasión”.

Estupenda portada. Lectura recomendada.


13 ene. 2010

El viaje del elefante


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Comencé este 2010 leyendo El viaje del elefante de José Saramago. Si se indaga un poco en la web, podemos conseguir variopintas opiniones sobre este autor: los que le gusta su trabajo y los que no, por decir lo menos. Para ello mismo existe el mar de las opiniones, para discrepar o acordar, y en lo que a mí respecta sobre esta lectura de El viaje del elefante, puedo decir que es un libro evocador, un texto que te lleva de viaje por los parajes portugueses, españoles, italianos y austriacos del siglo XVI, durante el cumplimiento de una notable encomienda: obsequiarle un elefante al archiduque Maximiliano de Austria.



Mientras esto sucede, el narrador del texto, un cronista que forma parte de la pomposa caravana que atraviesa Europa y testigo fiel de los acontecimientos, en su particular lenguaje muy al estilo medieval –a veces– y otras tantas más bien moderno, jocoso e irónico, va contando las peripecias del cornaca Subhro –quien habla con elegancia y sapiencia– junto a las absurdas situaciones que se dan en el épico viaje de los humanos y el paquidermo, llamado primero Salomón antes de ser rebautizado con el nombre Solimán para efectos de satisfacer los caprichos del archiduque. Hecho que también afectó a Subhro que luego pasaría a llamarse Fritz.

El narrador tiene además la particularidad de tener conciencia y reconocer en diversas partes del texto, la utilización de términos que pudieran caer en anacronismos considerando el contexto de la historia: “El problema que Fritz tiene ahora para resolver es la falta de un instrumento capaz de soltar el maldito hielo de la piel del elefante, una espátula de lámina fina y punta redonda, por ejemplo, sería lo ideal, pero espátulas de esas no se encuentran por aquí, si es que ya en este tiempo hay gente para fabricarlas”. Luego más adelante añade: “Es una lástima que en el siglo dieciséis la fotografía todavía no hubiera sido inventada, porque entonces la solución sería facilísima, bastaría con insertar aquí unas cuantas imágenes de la época, sobre todo si son captadas desde helicóptero, y el lector tendría todos los motivos para considerarse ampliamente compensado y reconocer el ingente esfuerzo informativo de nuestra redacción”.

Por otra parte, ese narrador que tiene conciencia de lo que narra y del tiempo en el cual será leída su historia, primero interpela al lector para aclararle hechos y situaciones; y segundo, justifica al novelista en su oficio de escribir: “Una cosa que cuesta trabajo entender es que el archiduque Maximiliano haya decidido hacer le viaje de regreso en esta época del año, pero la historia así lo dejó registrado como hecho incontrovertido y confirmado, avalado por los historiadores y confirmado por el novelista, a quien se le tendrán que perdonar ciertas libertades en nombre no sólo de su derecho a inventar, sino también de la necesidad de rellenar los vacíos para que no se llegue a perder del todo la sagrada coherencia del relato”.
Lectura amena y ligera la que nos ofrece El viaje del elefante, en donde el lector podrá disfrutar de dos proezas realizadas por Salomón-Solimán en tan fantástico recorrido, consideradas además por casi todos los protagonistas y testigos de la historia como verdaderos milagros. También entre líneas hay espacio para la reflexión y el pensamiento, en donde la lectura pudiera verse enriquecida más allá de los hechos anecdóticos del elefante. Dice en alguna parte: “Una pena. Somos cada vez más, los defectos que tenemos, no las cualidades”.