31 dic. 2010

Japi niu yiar tu dousan ileven




Feliz 2011 hasta el hastío
hasta que duela el bienestar
y la tristeza sea anhelada

feliz 2011 por allá en octubre
por los abrazos de falsa sorpresa
tal vez no tan lejos digamos en abril
ese mismo que le robaron a Sabina

«Feliz año» a Voz Pópuli –con equis o zeta-
y todo el mundo mire su reloj de pulsera buscando la fecha

feliz año con dietas tristezas y promesas
que se cumplirán hasta la mitad

feliz año con recuerdos que matan
con tus errores a cuestas haciendo de las suyas aún
en este año a pañales

feliz año a los amigos y a los enemigos quizás los tienes y no lo sabes

feliz año con café incluido y endulzado con splenda
con kilos de más y con anaqueles vacíos

Feliz año con hambre miseria y corrupción

feliz año porque somos fuertes como la moneda absurda
fuertes como la esperanza que no muere

feliz año.

La foto fue del 31 del 2009, veamos si hoy me sale otra así.

30 dic. 2010

RESUMEN DE LECTURAS 2010


Juro que lo intenté. Quería llegar a los 50 libros leídos en el año, pero "um...um", llegué a 43 y me falta reseñar los libros Conversaciones con Woody Allen de Eric Lax y El guardián entre el centeno de J. D. Salinger. Ya será en enero y con calma. Tampoco es despreciable el número alcanzado, no? La lista de libros por leer, como siempre, es infinita. Entre clásicos pendientes, nuestra literatura nacional y relecturas necesarias, hay suficiente para entregarse a ese extraño pero necesario placer de leer.

A los contados lectores de estos escombros, este es mi resumen:

1. El viaje del elefante de José Saramago.

2. Viajes por el scriptorium de Paul Auster.

3. Las tramas de los lectores de de Paulette Silva Beauregard.

4. Vampyr de Carolina Andújar

5. El último fantasma de Eduardo Liendo

6. Con el ala alta de Patricia Guzmán.

7. La otra isla de Francisco Suniaga

8. Rubayyatas de Eleazar León.

9. Desgracia de J. M. Coetzee

10. Cometas en el cielo de Khaled Hosseini

11. Breve manual (ampliado) para reconocer mini cuentos de Violeta Rojo.

12. La huella del bisonte de Héctor Torres

13. A la sombra de las muchachas en flor de Proust (2da. Parte)

14. Soledad intacta de Patricia Guzmán.

15. Ausencias deja la noche de Gonzalo Himiob Santomé

16. Vida y época de Michael K de J. M. Coetzee

17. El rapto de la odalisca de Marianela Balbi

18. La vida vivida de Vinicius de Moraes

19. El maestro de Petersburgo de J M Coetzee

20. Rapsodia Gourmet de Muriel Barbury

21. Viaje al amanecer de Mariano Picón-Salas

22. El pasajero de Truman de Francisco Suniaga

23. Los materiales humanos de Leonardo Padrón

24. La noche llama a la noche de Victoria De Stefano

25. El arquero dormido de Ednodio Quintero

26. Lugar de pasaje de María Auxiliadora Álvarez

27. El símbolo perdido de Dan Brown

28. Elizabeth Costello de J M Coetzee

29. Ensayo sobre la ceguera de José Saramago

30. La herencia de la tribu de Ana Teresa Torres

31. Baruka de Numa Frías Miléo

32. Lluvia de Victoria De Stefano

33. Esperando a los bárbaros de J M Coetzee

34. Mientras escribo de Stephen King

35. Bajo las hojas de Israel Centeno

36. La enfermedad de A. B. Tyzka

37. Poemas selectos (ed. Bilingüe) de Rafael Cadenas.

38. Adiós en Madrid de Francisco Arévalo

39. Conversaciones con Woody Allen de Eric Lax

40. El psicoanalista de John Katzenbach

41. Hombre lento de J M Coetzee

42. Sentir la sed de Gonzalo Himiob Santomé

43. El guardián entre el centeno de J. D. Salinger

28 dic. 2010

Sentir la sed

El 23 de diciembre, en horas de la noche, terminé de leer Sentir la sed de Gonzalo Himiob Santomé; título que me causó curiosidad desde el principio sin saber de qué iba la novela. Ustedes se dirán, “bueno, esa es la idea de un título, no? Que te llame la atención”, a lo que respondería, “es así”. Tres palabras que fluyen y te hacen intuir lo sensorial más allá de la polidipsia. Sucede en ocasiones, aunque este no es el caso, que el título no dice nada y no termina de hallar su reflejo en la obra de la cual se hace ventana. Sentir la sed, es todo lo contrario, hace honor a la historia que se va abriendo paso con el ímpetu necesario para atrapar la atención de los lectores, imbricando dos historias en tiempos distintos que al final se dan la mano en el desenlace, valga decir, de la mejor y única manera que podía ser.


El escritor Rubén Irtiago salió del ancianato para hallar un poco de aire, algo de la paz mental ya perdida y repeler un tanto su soledad. Era una tarde lluviosa y terminó sentado en una panadería junto a un extraño personaje, una mujer que parecía leerle hasta los más recónditos pensamientos: “no nos apresuremos, sólo quiero que comprendas que no quiero el mal para ti…pero debo entender algunas cosas antes de revelarte mis propósitos”, le dice. Así comienza la novela y la historia se va en una fantástica retrospectiva que lleva al lector a la época del dictador Juan Vicente Gómez y los demás protagonistas que dan vida a Sentir la sed.

Como elementos narrativos, Gonzalo Himiob Santomé echa mano de personajes y hechos políticos que van desde Cipriano Castro y su “Revolución restauradora”; pasando por la dictadura gomecista hasta llegar a la multitudinaria marcha del fatídico 11 de abril de 2002, entre otros hechos y personajes. Cada marco histórico está colocado con delicadeza de orfebre ya que Sentir la sed no es una novela histórica; pasa tangencialmente estos puntos para darle al relato el contexto necesario que justifica parte del mismo, en donde cruentos personajes como Don Críspulo González y Agostino, hombres recios y de falsa moral, se ganan el odio de todos –y el de los lectores también.

Sentir la sed es una novela llena de secretos que se van develando en el momento oportuno que el mismo ritmo de lectura impone. Ambientada en los rigores de Los Andes venezolanos, también nos trae la historia de cinco hermanas que deben luchar contra las injusticias de la época; contra el machismo exacerbado que hacía de éstas simples mandaderas en el mejor de los casos. Alfonsina, Inés, Carmen, Teresita y Ernestina, todas hermosas a su manera, consiguen en su padre, Don Críspulo, el ángel y el demonio que determinará el desenlace de sus vidas.

Sentir la sed es un texto que deja muy en claro que los destinos están marcados desde tiempos remotos. Gonzalo Himiob Santomé, hay que decirlo, es uno de los pocos autores que a través de su trabajo narrativo, deja fotografías del acontecer político que vive el país en la actualidad, de hechos no ficticios que sirven de marco referencial al mundo ficcional sobre la cual construye sus historias. Esto se puede ver también en su novela anterior Ausencias deja la noche. La portada es un buen acierto de la editorial FB Libros, casa regentada por el reconocido librero Roger Michelena, quien ya tiene entre manos un número importante de obras a publicar en el 2011. Deje un buen rato de tomar líquido alguno y prepárese a Sentir la sed.

22 dic. 2010

Flecha


De flecha

no tengo ni el filo de su borde

sólo minutos furtivos de algo etéreo

húmedo

casi fantasmal


soy veneno punzante

que te recorre por las noches

haciendo de ti un océano profundo

de fracasos tan míos


un simple copular en el silencio


he mellado tu angustia con un verbo

mientras tu codicia carnal

duele

a pesar de una láctea rigidez

que punza de placer en tus manos

duele.

15 dic. 2010

Felicidade clandestina

Más que gratificante mi primer encuentro con la obra de Clarice Lispector. Considerada por muchos una de las más destacadas novelistas brasileras del siglo pasado. Felicidade clandestina (1971) es un libro que contiene veinticinco relatos que marcan ese tono intimista, desenfadado y poético que –según investigara– siempre caracterizó a la autora.

Confieso que mi velocidad de lectura fue lenta al tener que aclarar varias dudas del idioma lusitano sobre la marcha, pero ahí me fui poco a poco, hasta completar la breve aproximación a esta novelista emblema de Brasil; breve, valga decir, ya que su prolongada obra va más allá de veinte títulos.

Dentro de los hechos anecdóticos que rondaron a Lispector, está el que hacía gala a su coquetería y belleza: se perfumaba antes de sentarse a escribir; y otro menos grato, cuando se quedó dormida con un cigarrillo encendido en la mano, hecho que le dejó graves quemaduras en el brazo y en otras partes del cuerpo.

Hablando de buenas portadas, creo que esta en particular es una joya. Buen ejemplo a seguir. Veamos si se consigue en español –por estas tierras de Dios, digo– una de sus novelas más celebradas: A Paixão segundo G.H. (La Pasión según G.H.).

Até outra vez.

9 dic. 2010

El psicoanalista


El psicoanalista de John Katzenbach es un libro entretenido, de eso no cabe la menor duda. Imaginando la historia llevada a la gran pantalla, sería de las películas que te mantiene pegado al asiento hasta el final. En la línea de los llamados Best Sellers, me quedo con este libro y no con El símbolo perdido de Dan Brown, por ejemplo. No obstante, el desenlace de El psicoanalista, si bien es cierto fue entregado lo más tarde posible para mantener al máximo la tensión, el cierre me parece algo desesperado, es decir, como si el autor quisiera desenmarañar en último instante todos los rizomas sueltos de la historia.

El día de su cumpleaños, Rick Starks, un profesional dedicado a la terapia del psicoanálisis, recibe una carta en donde lo conminan a suicidarse en un determinado tiempo, y de no hacerlo, algunos allegados a él serán asesinados. El desconocido psicópata se encarga de hacerle la vida pedazos hasta que poco a poco el Dr. Starks sucumbe ante la terrible situación y termina arruinado, sin techo y en literal indigencia.

La presión psicológica aumenta cuando algunos personajes, la atractiva Virgil y el desagradable abogado Merlin, se le acercan para recordarle su misión de suicidarse y la situación crece en intensidad y emoción. El Dr. Starks se desdobla en otros personajes para poder combatir a los astutos contrincantes, mientras va consiguiendo pistas que lo llevan a descubrir quién es el autor intelectual y causante de sus desgracias.

Para ser un libro tan mencionado, leído y referido en el “bestsellerismo”, me llamó la atención un gazapo inmenso dentro de la historia. Traté de hallar el libro en su idioma original para ver si el error venía de origen o era en la traducción, pero no lo conseguí. Claro, si Dafoe se equivocó en Robinson Crusoe cuando desnudó por completo a su personaje principal a la orilla del mar y cuando éste llega al barco se saca algo de los bolsillos, que le pase a Katzenbach tampoco es gran cosa (ojo, suponiendo que el error sea de origen): Ricky llevó un aviso para que fuera publicado en el Times, mensaje con el cual buscaba interactuar con Rumplestiltskin, el temible psicópata: “El anuncio apareció esa mañana en la portada del Times, en la parte inferior, como Rumplestiltskin había especificado. Lo leyó varias veces y pensó, que por lo menos, daría a su torturador algo en qué pensar”.

El gazapo no le resta valor a la historia. Son de esos pequeños detalles que simplemente sorprenden, que incluso estimulan la concentración en la lectura porque al pasar la primera vista por allí, te llaman la atención al notar que algo descuadra y esto sin duda te lleva a repetir y a cerciorarte de lo que leíste. En fin, para pasar el rato se da bien, más cuando se trata de un protagonista, que en sus propias palabras, dice: “estudié mucho para salvar vidas…ahora debo aprender a acabar con una”.

PD:
La edición que leí es de Ediciones B.



8 dic. 2010

Convocatoria Premios Libros y Literatura 2010

Libros

Con el objetivo de hallar las cuatro mejores reseñas literarias de la blogosfera y premiar a sus escritores con el Marcapáginas de Plata y sendos lotes de libros valorados en total en más de 3.000 €, el Equipo de Libros y Literatura organiza los “Premios Libros y Literatura 2010”.

Para participar en él, todas las personas físicas poseedores de un blog y/o escritores habituales de él deberán inscribirse, antes del sábado 25 de diciembre de 2010, siguiendo los pasos indicados en las bases completas del concurso.

La elección de los ganadores se llevará a cabo mediante dos jurados. Dos de los premiados serán elegidos por un jurado cerrado compuesto por los miembros del equipo de Librosyliteratura.es, escritores, editores y creadores de blogs literarios. Los otros dos ganadores serán escogidos por el público en general, entre los que se sortearán tres lotes de 20 libros cada uno. El período de votación será del lunes 27 de diciembre de 2010 al miércoles 5 de enero de 2011.

También, el blog que haga difusión y consiga más clics en el banner oficial del concurso colocado en su página, será ganador de otro lote de libros. Entre los blogs difusores que no ganen, se sorteará otro lote. La resolución de los premios se hará pública el viernes 7 de enero de 2011, así como los nombres de los ganadores de los sorteos. Para más información sobre el concurso y sus premios, lee las bases completas aquí:

http://www.librosyliteratura.es/concurso-libros-2010.html.


Participo con esta reseña: HOMBRE LENTO

http://palabrasyescombros.blogspot.com/2010/12/normal-0-21-false-false-false.html


7 dic. 2010

Margarita infanta

La mayor parte de la gente, hace, pasa o mata el tiempo con un teléfono celular en la mano; bien sea en un consultorio médico, en el metro o incluso en un transporte público (lo de “incluso” va por el riesgo que implica hacerlo y más aún dependiendo del modelo). A más de uno le he sugerido que se lea un libro, de lo que sea, pero que lea. Margarita infanta sería un buen comienzo para aquellos que no les gusta leer, puesto que de “aburrido” no tiene nada; todo lo contrario, el libro se lee en un par de horas y uno –como se dice vulgarmente– queda picado, es decir, con ganas de seguir leyendo. Aclaro que para los que sí nos gusta leer, tan bien es fabuloso.

Para los que hemos conocido a Francisco Suniaga, con el simple hecho de reconocerlo en la portada, ya es motivo de gracia y de inquietud al ver a esos dos niños con sendas caras tan tristes, ¿por qué están así? Se pregunta uno. Luego de empezar a leer, se viene la respuesta como un buen galerón margariteño, de esos que ya no suenan y que la modernidad ha cambiado por vallenato, hip hop y reguetón en pleno centro de Porlamar. Es que ni en Pampatar, y más allá, ni en Juan Griego, se escuchan ya. Volviendo a las caritas de tristeza, vaya que si tenían razón de estar así.

Margarita infanta va de muchas cosas: de la melancolía por aquellas vivencias del propio autor en su tierra; de los mitos de una población que aún estaba al margen de la modernidad: “la única magia de nuestra infancia llena de mitos y huérfana de televisión”; de la demolición de los lugares que algún día tuvieron vida y que hoy son recuerdos en la memoria de Suniaga: “sueño que el caserón que demolieron, arrancándonos a golpes el ícono físico de nuestra infancia y adolescencia, fue otro”. Y más adelante dice: “Mi vieja casa de adobe, bahareque y techo de tejas, donde nací y fui niño, que en los años setenta fue demolida y sustituida por una de esas construcciones horribles que no son casa ni nada…”.

La música también está presente en Margarita infanta, entre otros ejemplos, a través del refrán popular que dice “una mentira dicha mil veces se convierte en verdad”, y tiene qué ver con el desencanto, cuando un mito es devastado de buenas a primeras sin medir las consecuencias que ello trae consigo. Como bien dice el autor: “en Venezuela donde hay tantas cosas para sentirse mal no tiene sentido destruir una historia que nos hacía sentir bien”. Descubra usted cuál es esa historia.

La lectura de Margarita infanta y mi ascendencia neo espartana, me trajo recuerdos de mi abuela nacida en La Asunción. De sus cuentos muy similares a los de Suniaga; al infaltable pescado frito todos los domingos a la hora del almuerzo; de la Virgencita querida y su procesión; de la promesa cumplida cuando llevé dos niños de oro los cuales entregué al párroco de la iglesia en sus propias manos; del cuento de un viejo ferry que su hundió no recuerdo ya por qué razón; de aquella típica frase que me decía: “muchacho er carajo, tienes azogue”, cada vez que me portaba mal; azogue, que según Suniaga, se refiere a “un metal líquido que se encontraba bajo las piedras más grandes de los ríos” y que servía para mantener el equilibrio, y que en el vocabulario de mi abuela, era inquietud, hiperquinesia.

En fin, qué sabrosa lectura la de Margarita infanta. De esas que te dejan un grato sabor en la boca y que te gustaría seguir leyendo. Un libro lleno de nostalgia y evocaciones fantásticas, que sin necesidad de que conozca la isla, sabe que lo dicho allí es cierto, vivido en carne propia por el autor. “No ponga cara de guaripete”, diría mi abuela, y léase el libro.

6 dic. 2010

Convocan V edición del Premio de Cuento Policlínica Metropolitana para Jóvenes Autores


Desde el pasado 25 de noviembre quedó abierta la convocatoria del Premio de Cuento Policlínica Metropolitana para Jóvenes Autores, el cual se convoca en su quinta edición. Podrán participar, hasta el 25 de febrero de 2011, todos los autores venezolanos o extranjeros residenciados en el país menores de 40 años, con un cuento inédito de hasta 25 cuartillas.

El jurado para esta edición está conformado por los narradores Ana Teresa Torres y Norberto José Olivar, y el investigador literario Carlos Pacheco. Este concurso está dotado con un metálico de
Bsf. 8.000, 4.000 y 2.000, para los tres primeros lugares, además de la publicación del libro con los ganadores y finalistas.


Este certamen, que busca promocionar y estimular la consolidación de las voces jóvenes en la narrativa venezolana, se ha caracterizado por la calidad de su jurado y por estar entre los premios de cuento mejor pagados de la actualidad.

Las bases completas se pueden consultar en la página de la institución, en el siguiente enlace:

http://www.pcm.com.ve/seccion.asp?pid=64&sid=2694&notid=102132

2 dic. 2010

Hombre lento

En días pasados comenté la estupenda novela de Coetzee titulada con el propio nombre de la protagonista: Elizabeth Costello; personaje intelectual, de adustas composturas y mejores reflexiones tanto literarias como humanas, que surte un rol importante dentro de Hombre lento, con lo cual, queda claro ese aspecto que en estudios literarios va por la línea de la intertextualidad de los libros y de la relación de hiper texto que hay entre éstos, teorías que vienen desde Bajtín hasta Kristeva.

Más allá del calificativo que denota “lentitud”, Hombre lento de J. M. Coetzee, trae una historia que precisamente por trágica, pudiera pasarle a cualquiera (¿habrá alguna novela de este autor que no lleve este germen? No las he leído todas). Paul Rayment, un fotógrafo retirado de sesenta años, quien lleva una vida económicamente holgada a pesar de su divorcio, es embestido por un vehículo mientras paseaba en su bicicleta. Es trasladado a un hospital y después de volver en sí horas después, descubre que le han amputado la destrozada pierna.

Comienza allí su calvario al tener que usar muletas para andar y a ser atendido por algunas enfermeras que en el corto tiempo dejan de prestarle servicio por una u otra razón. Aparece así Marijana Jokic, una enfermera croata que hace su trabajo a la perfección y de la cual Paul se enamora locamente. Ésta, sin embargo, no da señales recíprocas en cuanto al eros y al amor que aquel insinúa. Entra “La Costello” en acción, como bien le llama Paul despectivamente y comienzan las diatribas entre ellos. Marijana le comenta a Paul: “Elizabeth es escritora profesional. Escribe libros, novelas. Actualmente está buscando personajes para ponerlos en un libro que está planeando. Parece haber depositado sus esperanzas en mí. Y también en usted, en segundo término. Pero yo no encajo. Por eso se dedica a acosarme. Porque intenta hacerme encajar”.

Ese “acoso” es lo que Elizabeth hace a la perfección con Paul y no a la inversa. Es tal la intensidad de sus diálogos, lo inquisitorio del razonamiento de “La Costello” cuando lo encara, que en determinado punto pareciera que es ella quien escribe Hombre lento y no Coetzee. Ante el arrepentimiento de Paul por no haber tenido hijos, Elizabeth le contesta: “Tenemos hijos para poder aprender a amar y a servir. A través de los hijos nos convertimos en los sirvientes del tiempo”.

Irónicamente Costello considera al personaje, a Paul, como “un castigo que le ha caído encima para atormentarla durante los últimos días de su vida, una penitencia incomprensible que ella está condenada a decir…”, cuando es irónicamente ella quien lo busca a él. Este juego ficcional da un cariz distinto a la novela Hombre lento, la cual la diferencia de las demás en ese sentido meta literario.

Un breve pero preciso resumen de Hombre lento está en las propias palabras de Elizabeth Costello: “Usted vino a mí sin antecedentes de ninguna clase. Un hombre con una sola pierna y una pasión desafortunada hacia su enfermera, eso es todo…Qué pasa cuando un hombre de sesenta años compromete su corazón de forma inapropiada. Y, si no le importa que se lo diga, hasta ahora ha sido usted una decepción total”.

Hombre lento si bien es cierto que no tiene la dureza e intensidad de Desgracia; Vida y época de Michael K; Esperando a los bárbaros; entre otras novelas de Coetzee, tiene el carácter propio de su prosa más que definida, junto al abordaje del tema de las miserias y penurias humanas, sumado además, a un final muy original cuando el personaje, Paul, se despide de la escritora Elizabeth Costello, quien temblorosa, no tiene más alternativa que aceptar el desenlace de la obra.

24 nov. 2010

Las caras lindas

El conductor del colectivo en el que viajaba aceleró hasta donde el tráfico se lo permitió. Lo hizo cuando vio el aspecto de los dos tipos que querían abordar. No eran vendedores de golosinas, nueva modalidad que muchos utilizan para ganarse el dinero del día; ganarse la vida con dignidad; el sustento de sus familias; no, no eran simples vendedores. Corrieron con todas sus fuerzas hasta que lograron montarse:

-Ah! Chofer, burda e’ rata, no? –dijo el Tipo 1–. Pa’ que veas que hoy estamos de panas no te vamos a jodé.

El Tipo 1 empezó a ver a todos los pasajeros al detalle y el Tipo 2 se estampó en la puerta y no dejó, ni salir, ni entrar a nadie.

-Miren señores, pa’ mí es burda e fácil lanzar un atraco, pero ya! –tomó con una de sus manos el koala que llevaba en la cintura y dejó ver la culata del revolver–. Tan sólo saco a la muñeca que tengo aquí y hago mercado.

El Tipo 2 se reía con sarcasmo ante la charla de su compañero. El Tipo 1 siguió con su discurso:

-Pero hoy no vengo a robá a nadie; como notarán somos par de malandros, sí, somos malandros del Guarataro…queremos una colaboración que salga de su corazón…anoche nos mataron a un pana y no tenemos plata pa’ enterrarlo…hay que echarle tierra antes de que se pudra.

El Tipo 1 me veía y me veía, hasta que no aguantó la tentación y me dijo:

-Coño catire, ¿a ti como que te visitó el hampa antes que nosotros que no tienes ni un relojito puesto?

Tipo 2: -Bueno señores, a colaborá… a colaborá –dijo, dándole golpecitos a la puerta.

Tipo 1: -Catire, de pana que en el bolso ese llevas un BlackBerry…¿ah que sí?, tranquilo que hoy no vamos a robá.

Yo: -No, no tengo BB, ya me lo robaron.

Tipo 1: -Viste catire, te lo dije…Bueno, bájate con una colaboración ahí.

Yo: -Toma pues.

Tipo 1: -Coño catire, ¿cinco bolos nada más?

Yo: -Tú dijiste colaboración, además todo el mundo te está dando dos y yo te estoy dando más.

Tipo 1: -Es verdad, eres un diablo catire.

No hubo nadie que no “colaborara” para el entierro del pana de los tipos.

-Tipo 1: -Dios los bendiga a todos.

-Tipo 2: -Fino mi gente… Chofer en la parada.

Al instante, la radio del colectivo soltó la voz del gran Ismael Rivera con ese clásico de la Salsa: “Las caras lindas”.

18 nov. 2010

Bajo las hojas


Cuando vi la película Inception tuve la sensación de que al menor descuido me perdería del hilo conductor, dejaría de un lado la cohesión y por consiguiente la coherencia; casi ni parpadeé para seguir el ritmo de lo que se venía en la gran pantalla. Estupenda película valga decir. Esta misma sensación la tuve con la novela Bajo las hojas de Israel Centeno. El ritmo trepidante de la historia necesita que el lector esté allí, no tanto el mayor tiempo posible en la lectura, sino más bien, con una entrega y una total concentración. Obvio que esto sería lo ideal con cualquier libro, pero hay unos que lo demandan más que otros, y este es el caso.

Bajo las Hojas, cuenta la historia de un escritor que viaja a Londres para emprender un proyecto de trabajo, y en ella, la variedad de voces inserta diversos ángulos o puntos de vista sobre la trama en desarrollo, en donde la realidad se camufla con el tono misterioso, incluso gótico, que tienen algunos pasajes de la novela. La lectura, además, se ve enriquecida con una serie de referencias culturales que van desde películas, música, libros, mitología, entre otros.
La prosa de Centeno despunta en un evidente trabajo de depuración de las palabras, texto pulido y seguramente revisado hasta la saciedad, que cuando la trama lo requiere –y no hay de otra– una palabrota no viene mal si el contexto lo amerita. Esto, entre otras cosas, conlleva a un momento de distensión para continuar con la avalancha en que se viene la historia, con todos sus aspectos alucinantes ganados para la modernidad literaria, atravesando eso que Valmore Muñoz Arteaga llamó “un laberinto de voces”, según me comentara cuando charlábamos sobre el libro.
Otro aspecto a destacar de Bajo las hojas tiene qué ver con el tema psicológico de la novela. Pensamientos, ideas y frustraciones están allí como en una especie de diván público para que el lector deguste de los personajes y sus respectivas psiquis. El juego gracioso del particular nombre de un grupo de “psicólogos iconoclastas”: “Los argonautas Junguianos de los Últimos Días” (mormones aparte) y la feroz crítica que hace uno de los personajes, María Inmaculada antes de desaparecer, son un pequeño ejemplo del humor también presente en la historia: “Freud era una histérica, coprófaga, no salía del culo, el pene y la boca”.
Bajo las hojas tiene mucho de nuestra realidad: Referéndum, expropiaciones, devastación de estatuas como la de Cristóbal Colón, “Motorizados de Dios”, y quizás se me pasen otros ejemplos, que van de la mano de ciertas reflexiones de algunos personajes (¿o de Centeno?), como cuando Rubén Tenorio piensa: “una novela se lanza como un huevo a la sartén y se expande, se estrella, se hace tortilla”, sensación de expansión que da Bajo las hojas a lo largo de su historia.
Novela más que entretenida. Habrá que preguntarle a Israel Centeno si en algún momento temió en convertirse en Jack Torrence, ese personaje de Stephen King; saber si Julio, “ese importante y laborioso escultor tóxico”, escritor de la contrarrevolución, lleva algo de Centeno. Bien dice en la novela como llamando a la reflexión: “qué son las novelas, una gran mentira, un conjunto de intrigas, un despliegue de manipulaciones… Los relatos son como los ríos, se pueden salir de curso”.
No puedo dejar de mencionar que Bajo las hojas fue finalista en el III Premio Iberoamericano Planeta Casa de América Narrativa en 2009, y que hay otro texto que me gustaría leer del mismo autor: El complot, en donde cuenta el asesinato frustrado de un presidente, razón por la cual, fue amenazado por personas ligadas al oficialismo. Esta novela es del año 2002, hay que buscarla; Bajo las hojas, recomendada.

8 nov. 2010

Mientras escribo


El gran resumen de este libro sería: lee mucho, mucho, mucho… y escribe mucho, mucho, mucho… Escueto resumen, ¿no? Más aún de un texto de Stephen King, que por suerte, llegó a publicarse.
Lo sabroso de Mientras escribo, amén de lo que hace y cómo hace para escribir, hecho que ya justifica la compra del libro, es la introducción y su epílogo autobiográfico en donde cuenta pintorescos episodios de su vida, los cuales lo llevaron de una u otra forma a escribir. De su infancia, una historia bizarra con el caso de unas ortigas (la cual no pienso adelantar pero que espanta más que uno de sus libros); de su adultez, una que casi lo saca de este mundo y que fue en gran parte la que motivó a escribir On writing (en su título original); su alcoholismo, su adicción a la coca; el apoyo incasable de su esposa en todos los sentidos, amén de ser su primera e implacable lectora.
El lenguaje que emplea es más que directo, el que utilizaría un amigo sincero que te dice “eso no sirve”, o “dedícate a otra cosa”; o todo lo contrario, utilizando la evidente traducción española: “joder tío, eso está buenísimo”, para alentar al lector y al pichón de escritor que busca un estímulo para continuar la dura tarea de escribir.
Uno de sus principales consejos, aunque difícil de seguir en la actualidad tecnológica que nos envuelve a todos, es que se evite cualquier distracción. El verdadero escritor no debería tener ni siquiera una televisión en el lugar en donde escribe, y si es en la habitación, menos que menos. Concentración de la buena, escribir, reescribir, corregir, re-corregir, no rendirse. Vaya, es así. No hay de otra.
Mientras escribo es un libro entretenido por el tono de cercanía que le imprime el autor y que en mi caso, terminó con múltiples anotaciones y subrayados (claro, esto me pasa con todos los libros). Lo cierto es que aquí van algunas citas, no todas, para no extenderme y no dejarles sólo el lomito presto a ser devorado; no, desmenuce usted ad libitum, de seguro hallará otros cortes tan o más interesantes como los que aquí les dejo.

“La escritura es pensamiento depurado. El que haga una tesis y le salga igual de organizada que una redacción de instituto sobre el tema “Por qué me excita Shania Twain”, que sepa que lo tiene crudo”.
“Una vez destetada del ansia efímera de tele, la mayoría descubrirá que leer significa pasar un buen rato…la desconexión de la caja-loro es una buena manera de mejorar la calidad de vida, no sólo la de la escritura”.
“La narrativa consiste en descubrir la verdad dentro de la red de mentiras de la ficción, no incurrir en fraude intelectual por amor al vil metal”.
“Escribir un libro es pasarse varios días examinando e identificando árboles. Al acabarlo debes retroceder y mirar el bosque”.
“Escribir narrativa, sobre todo larga, puede ser un trabajo difícil y solitario. Es como cruzar el Atlántico en bañera”.
“Escribir no es cuestión de ganar dinero, hacerse famoso, ligar mucho ni hacer amistades. En último término, se trata de enriquecer las vidas de las personas que leen lo que haces, y al mismo tiempo, enriquecer la tuya”.
“Estar casado, entre otras cosas, significa emitir el voto decisivo cuando el otro no sabe qué derrotero tomar”.

3 nov. 2010

Marketing para libros

Lo que no se exhibe no se vende, estoy de acuerdo. Viejo adagio aplicable a cualquier producto. Incluso desde tiempos inmemoriales, pero sin ir más atrás del año 0, puede decirse y así lo atestiguan millones de feligreses e iglesias en el mundo, que Jesús supo exponer muy bien sus ideas cristianas para que veintiún siglos después, sea una de las religiones más seguidas.

También puede hablarse de la carne, la que se come y la que se disfruta, perdón por el pleonasmo (si ven el punto): la primera, jugosa y apetitosa exhibida en los mercados desde todos los tiempos para capturar la atención de los compradores; la segunda, más allá de las –y “los”– mercaderes del placer (idem, desde todos los tiempos), también en la actualidad es aplicable al descomunal número de féminas que se entregan al bisturí para aumentar sus volúmenes. Inciso: ¿qué sentido tiene operarse y no mostrar, no enseñar un poquito? Lo que no se exhibe no se vende.

En cuanto a los libros, la cosa va más o menos en el mismo sentido. Usted llega a la librería y lo que está en el anaquel principal es lo que le llama la atención, más allá del género, más allá de lo que usted esté buscando. Lo ve por que está allí dándole la bienvenida y hasta –porque no– le echa un vistazo.

Cuestión de Marketing, sí señores, aplicado a esa cosa, a ese objeto que está allí como entretenimiento, como pasatiempo, como pasión, como delicado refinamiento y buen gusto. El libro, ese pequeño bloque de hojas que ahora puede verse exhibido en un estante mientras uno se entrega a la tediosa cola para pagar la compra en el supermercado y en cadenas de farmacias; también los hay en lugares menos tradicionales como peluquerías, restorantes y lobbies de hotel.

En este divagar, giro en sentido opuesto al monitor, hacia el lado en donde están apiñados mis libros (sería vulgar llamarla biblioteca) y veo el lomo de algunos libros; sin mucha escogencia y conservando el tema cabalístico que me lleva al trece, transcribo sus títulos y unas alocadas sugerencias de puntos de ventas. Quién sabe, tal vez a alguna editorial le pegue la luna y se decante por probar. Marketing, tedioso pero necesario Marketing.



Puntos de venta sugeridos para algunos libros:


1. El mundo según Cabrujas, compilación de Yoyiana Ahumada, en donde sea, lectura obligatoria.
2. La enfermedad de Alberto Barrera Tyska, hospitales públicos.
3. Crímenes (también del autor anterior), en el retén de la Planta.
4. Lluvia de Victoria de Stefano, en cualquier lugar de la ciudad.
5. Intriga en el Car Wash de Salvador Fleján, tiendas de autoperiquitos y en donde lavan carros por supuesto.
6. El último fantasma de Eduardo Liendo, sería perfecto en la entrada del Capitolio.
7. Puntos de sutura de Oscar Marcano, centros de salud y belleza.
8. Un vampiro en Maracaibo de Norberto José Olivar, en la Cruz Roja y en las iglesias.
9. Piedras lunares de Fedosy Santaella, como es algo difícil salir de la tierra, pudiera ser en el Planetario Humboldt (¿todavía existe?)
10. La gran guía ilustrada del Whisky de Alberto Soria, ¿hace falta decir en dónde?
11. La otra isla de Francisco Suniaga, en cuanto peñero sea posible y en las oficinas de Conferry.
12. La huella del bisonte de Héctor Torres, en liceos.
13. Bajo tierra de Gustavo Valle, en el Metro de Caracas.




1 nov. 2010

Esperando a los bárbaros


Bárbaro Coetzee, bárbaro. Y no es que sea alabancioso porque sí. No. Es que realmente sus libros lo merecen. Esperando a los bárbaros no fue la excepción a las demás lecturas que hiciera de este escritor. Si hay un elemento común en todos los libros que he leído, me atrevería a decir que es la manera tan descarnada con que se acerca a eso tan etéreo como lo es el espíritu humano, no para contarnos de sus bondades, sino todo lo opuesto, lo oscuro y tenebroso que puede llegar a ser.


Un viejo magistrado se ve en la obligación de atender un puesto fronterizo. Allí comienza a atestiguar las terribles situaciones de las cuales son víctimas los presos, hecho que se le torna más complejo y traumático al no prestar su cooperación a un oficial. En alguna parte dice: “sé demasiado; y una vez que uno se ve infectado de este saber no parece haber recuperación posible. Nunca debí haber cogido el farol para ver lo que estaba pasando en la barraca junto al granero”.


Con el tiempo, el viejo magistrado cuyo objetivo principal era mantener los intereses del imperio en la frontera, comienza a desvirtuar sus funciones cuando entabla una extraña relación con una mujer de los “bárbaros”. Ésta, joven y ciega, le va contando a cuenta gotas sus penurias y la manera como quedó sin vista. El noble magistrado, en un acto de misericordia, le lava los pies para aliviar sus penas, las físicas y las espirituales; corta sus uñas; pasa de una pierna a otra con un espumoso jabón hasta que el sexo llega a ellos.


En su afán de acabar con veinte años de injusticias sobre los bárbaros, el magistrado emprende una larga y dura expedición hacia lo desconocido a través de un paisaje inhóspito, pensando que entregando la mujer a su gente, conseguiría la paz entre los dos pueblos beligerantes. Después de la traumática aventura y ya de regreso al lugar de donde no debió partir, comienza un nuevo suplicio para el magistrado al ser considerado un traidor, y en consecuencia, es puesto en prisión. Así llegó su miseria y el hambre tenaz que casi le da muerte: “Quiero volver a estar gordo, más gordo que nunca. Quiero oír el gorgoteo satisfecho de mi panza cuando cruce mis manos sobre ella, quiero sentir cómo se hunde mi barbilla en la mullida papada y cómo se me bambolea el pecho al caminar. No quiero volver a pasar hambre”.


Esperando a los bárbaros es un libro que se puede leer en cualquier momento y bajo cualquier perspectiva política, en donde el imperio y su hegemonía, es el punto de atención para el análisis de la lectura: “los imperios no han ubicado su existencia en el tiempo circular…sino en el tiempo desigual de la grandeza y la decadencia, del principio y el fin, de la catástrofe…la inteligencia oculta de los imperios sólo tiene una idea fija: cómo no acabar, cómo no sucumbir”. La lectura de este libro, como la mayoría de los libros de J. M. Coetzee, impacta por su manera implacable de contar las cosas, como si estuviera allí, como si fuese él mismo el protagonista.

28 oct. 2010

Como un caníbal

Mírame

exijo que me mires

aquí me tienes

soy tuya a flor de piel

no temas

tan sólo limpiaré de tu cuerpo cualquier rastro de humedad

sin líquidos quedarán tus huesos

tu carne

serás mi última naranja

mi jugo

te exprimiré hasta la última semilla

temblarás

tus rodillas no responderán a tus designios

seré tu espasmo

el zarpazo en tus hormonas

el gemido exhalado de tu boca

seré tu pecado

tu gula

tu lupanar

haré de ti lo que quiera

te tragaré por vez primera

azotaré tu vergüenza con cada gota de sudor

tomaré el asta de tu bandera

e izaré mi cuerpo sobre él

lo repetiré miles de veces hasta que implores clemencia

y la noche derrame sobre mí tu hambre

soy tu cena a media noche

y tú mi caníbal

cómeme



Soundtrack del poema

26 oct. 2010

III Concurso de poesía Librería Sónica


Para celebrar el tercer aniversario del programa radial Librería Sónica, convocamos a nuestro ya tradicional concurso de poesía, bajo las siguientes bases:

1.- Podrán participar las personas que así lo deseen, residentes o no en Caracas, Venezuela.

2.- La extensión del poema no deberá exceder una (1) hoja carta, manuscrita o impresa. En este último caso, debe hacerse a doble espacio, con tipografía Arial 12, en idioma español.

3.- El tema del poema es la libre y podrán enviarse hasta dos (2) poemas por autor, el cual debe estar identificado en el contenido del mismo correo electrónico.

4.- El premio único consiste en la publicación del poema en el blog Librería Sónica y en el grupo de Facebook; una invitación al programa, un combo de libros y la lectura al aire del poema ganador y las menciones seleccionadas, en caso de que existan.

5.- El jurado estará integrado por destacados poetas de amplia trayectoria, cuyos nombres serán publicados posteriormente.

6.- La fecha de recepción inicia en la fecha de publicación de estas bases y finaliza el viernes 19 de noviembre de 2010. Los poemas deben ser enviados a la dirección de correo electrónico:libreriasonica@gmail.com, colocando en el asunto III CONCURSO DE POESÍA LIBRERÍA SÓNICA, seguido de su nombre. En el cuerpo del correo deben escribir nombre y apellidos; número de cédula, ID, o pasaporte y teléfono de contacto.

7.- El veredicto se dará a conocer el domingo 28 de noviembre durante la emisión del programa aniversario, y el poema ganador, como las menciones que hubiera, se publicarán en el grupo de Facebook y en el blog Librería Sónica durante la semana siguiente a la emisión del veredicto.

8.- Este concurso no podrá declararse desierto.

22 oct. 2010

Ex-inéditos Monte Ávila Editores

Mis felicitaciones a todos los ganadores de los Inéditos 2009 Monte Ávila Editores. Aquí un trío de fotos de lo que fue ayer la presentación de sus obras pertenecientes a la colección "Las formas del Fuego".


Los protagonistas:
Carlos Noguera y Mariana Libertad Suárez, junto a las poetas Linsabel Noguera y Acuarela Martínez.


Los otros protagonistas.

17 oct. 2010

Baruca en pétalos

Y llegó el día "Mileo" más allá de las coincidencias astrológicas y el fuerte aguacero bautizando desde arriba. Van mis felicitaciones por tu segunda novela, que insisto, tiene calidad para salir de nuestras fronteras. Gracias por concederme el honor de leer el manuscrito y por aceptar mis humildes sugerencias. Pocas palabras y sí unas cuantas fotos.
1. La criatura
2. El abogado y también escritor Gonzalo Himiob Santomé, autor de "Ausencias deja la noche", junto a Juan Carlos Sosa Azpúrua, autor de la novela "Cicatriz" (al micrófono).


3. El sparring literario, poeta y promotor cultural Alexis Romero junto al autor.

4. Numa.

5. Los cuatro.

6. Los pétalos, aunque desprendidos de su flor, siempre son una caricia a la vida.

Felicitaciones a la Editorial FB Libros y a su Director Roger Michelena por su extraordinaria labor de librero y editor.
Namaste.