17 jul. 2009

Primavera en Baltimore


Después de muchos años de investigación llego a uno de sus poemas, y valga decir, al último poema que escribiera el poeta Neftalí Noguera Mora antes de morir. No miento cuando digo “años”, puesto que en el transcurrir del tiempo, conseguí su más hermoso libro Alegría y llanto de Europa, el cual me di a la tarea de transcribirlo por esta vía y lo pueden leer pinchando en el tag que ven a su izquierda con el nombre del autor. Me faltan pocos capítulos para terminar con esta labor, por cierto. Este libro, que contiene sus crónicas de viaje por Europa recién finalizada la Segunda Guerra Mundial, va más allá de los hechos anecdóticos y se inscribe en una prosa poética inigualable y que por razones que ya no vendrían al caso, fue quedando en el olvido de nuestras letras. Aquí, en estos escombros, podrán degustar de su palabra.

Vale mencionar que dentro de sus amistades estaban las plumas más destacadas de Venezuela, hablo por allá en los cuarenta, dentro de los cuales estaban Rómulo Gallegos, Santiago Key Ayala, José Rafael Pocaterra, Andrés Eloy Blanco, Fernando Paz Castillo, Mariano Picón Salas, entre otros. Su libro insignia está prologado por Pedro Emilio Coll y esto es lo que dice:

Caracas 15 de octubre de 1946

Distinguido amigo y compatriota:

Con encanto y admiración leo las crónicas viajeras que viene publicando en El Nacional, con el título de “Alegría y llanto de Europa”. A mi entender, ninguno, en su generación, le supera hoy en ese género literario. Limpidez y gracia del estilo, fina y profunda emoción del paisaje, delicada visión de los seres que encuentra en su camino, todo ello, para mi gusto, destaca a usted entre los mejores escritores jóvenes de Venezuela.

Con tal motivo, permita que le felicite y abrace cordialmente, su viejo amigo, Pedro Emilio Coll.


A penas fue ayer cuando llegué a “Primavera en Baltimore”, que como mencioné al principio, fue el último poema que escribió. Espero poder conseguir más poesía de este venezolano conmemorado por varios países por su labor cultural y diplomática; ver su nombre dentro de su propia poética más allá del honor que le hicieron otros escritores y poetas cuando encabezaron sus trabajos –y son varios– diciendo In Memorian, Neftalí Noguera Mora.


Primavera en Baltimore


Vespertina de abril en primavera
yo tomo el sol de Baltimore enfermo.
Hospital de John Hopkins, la ventada de
tu celda también abrióme el fuego,
porque en Ménfis ayer asesinaron a Luther
King, el manso apóstol negro.
Siempre mueren heridos de violencia
los que su corazón llevan más tierno.
Miro la tarde en la muchacha rubia hundida
en la color de los cerezos, sus corolas de
rosa en primavera que mi pasión besa
de lejos.
Yo volveré al calor porque hoy se fueron
los gélidos mensajes del invierno.
¿Llora mi juventud? No he perdido.
Sólo que acaso sienta la agonía del último
crepúsculo de olvido en la materna aldea de
mi vida.
Más si aquí florecieran mis amores, mi dulce
madre, mi mujer mis hijos, mis hermanos de angustias
y pasiones, con mi savia abonara mis plantíos.
Pero hoy mi soledad es un recuerdo de pasado,
quizás nunca vivido. El sol de Baltimore y los cerezos
en flor de primavera son testigos; y hasta
la sombrade Edgar Allan Poe quien de este pueblo
fue canción y ritmo.
Hijos, esposa, madre y mis hermanos; que en esta
primavera , San Isidro haga del hijo el fruto renovado
y alegre el corazón entristecido.

Neftalí Noguera Mora
Baltimore, Maryland, U.S.A
Abril 10 de 1968

1 comentario:

Carla dijo...

Hermoso el poema. Un gran trabajo el que estas haciendo!