16 mar. 2011

El legado de Mandela


Después de leer las calamidades sufridas por Nelson Mandela, cualquier momento difícil que le tocara vivir a cualquiera, pudiera parecer una nimiedad. Tan sólo decir que entró a la cárcel cuando tenía cuarenta y cuatro años y salió casi treinta años después a los setenta y uno, es más que dramático y desalentador. No obstante, Richard Stengel, el periodista que concreta su experiencia junto a Rolihlahla (nombre real del líder sudafricano como más de doscientos premios incluyendo el Premio Nobel de La Paz) en El legado de Mandela, nos hace saber de su valentía (que el propio Mandela no considera como tal), tolerancia, coraje y disciplina, por encima de cualquier arrebato de venganza y resentimiento que nunca tuvo.

Condenado a cadena perpetua por traición, sabotaje, entre otros cargos, quedó confinado en la prisión de Robben Island, en donde con el tiempo, se ganó a fuerza de empeño y venciendo la dura burocracia tras las rejas, un pequeño trozo de tierra para sembrar. Con el tiempo y aumentando el tamaño de aquel huerto, se volvió el surtidero de vegetales con los cuales se alimentaban a los presos. Historias como estas y la de Winnie, su esposa, quien también estuvo presa incluyendo un año de absoluto aislamiento, están inmersas en El legado de Mandela.

Richard Stengel cuenta su historia desde el privilegio fortuito que lo llevó a entrevistar a Nelson Mandela por primera vez, cuando el periodista designado, canceló a última hora. Allí comenzó lo que fue una travesía de vida condensada en este breve libro que dice mucho sobre la actitud y el pensamiento de un líder, que nunca quiso serlo, pero que le tocó serlo. De su experiencia con Mandela dice: “Él me enseñó que el coraje no es la ausencia de miedo. Es aprender a superarlo”.

Cada capítulo del libro está encabezado por una frase que sintetiza el pensamiento estratégico de Mandela. Algunos de ellos son: “El coraje no es ausencia de miedo”, “Meterse en el papel”, “Piensa bien de los demás” y “Renunciar también es liderar” (perfecta antítesis de autoritarismo). Sin duda El legado de Mandela es un texto estimulante que te deja un grato sabor en la boca. Seguramente las historias de un personaje como Nelson Mandela, símbolo inequívoco de la lucha contra el apartheid, han de ser infinitas. En este libro podemos acercarnos a algunos de los hechos que lo convirtieron en símbolo de lucha y vida, atestiguando la personalidad de un líder único e irrepetible.


1 comentario:

Ophir Alviárez dijo...

Quiero leer ese libro. Estuve en Johannesburgo recientemente y quedé impactada con el Museo del Apartheid y las miles de historias de Mandela que sin el más mínimo esfuerzo, hicieron que las lágrimas empaparan mis mejillas, qué vida la de ese hombre y qué hombre...Cuando salí la tienda del museo estaba cerrada y ni modo, pero sé que ya llegará a mis manos ...Luego te enseño fotos de su casa en esa callecita que -decía en la placa- es la única en el mundo en la que han vivido y crecido dos premios Nobel de la Paz, él y el reverendo Tutu...Irrepetible ciertamente...

Un abrazote!

Ophir