1 jun. 2012

Que de ti quede el verbo preñado



Que de ti quede el verbo preñado
Mustiamente entre sus vocales azules
irán naciendo palabras de acero
las mismas que ríen
las mismas que lloran
No serás más que un amasijo de implacables segundos
¡Oh, Cannabis Sativa, a dónde le has llevado!

Descepa de su paladar cualquier rastro divino

Descorcha las estrellas y sírvele sus luces
para que iluminen su vientre

No sois más que humo raído
Lagrimeas
Gimes
Pero sigo aquí
palpando su rostro olvidado
su ficción
su estela nublada de labios
su risa endeble colgada de andamios
Esperándole
taciturno
casi fingido
con dos muros disfrazados de párpados
con dos serpientes transformadas en piernas
y un pecho cosido con arena de mar
Que de ti quede el verbo preñado

3 comentarios:

Anónimo dijo...

...Descorcha las estrellas y sírvele sus luces
para que iluminen su vientre...
Poco o casi nada se de poemas y palabras rebuscadas, pero esta lectura me conmueve, se erizan los bellos en mi piel...

Que bonito, un abrazo

Deyanira Díaz dijo...

Hermoso texto, lleno de imágenes vibrantes y profundos sentimientos.
Saludos.

Deyanira Díaz dijo...

Hermoso texto, te sumerge en el abismo de los sentidos. También me gustó la imagen del descorche de las estrella, una belleza.

Un abrazo.