22 feb. 2009

Cinco voces para el templo

Si hay alguna palabra que estimule, que sea humilde y ensanche el corazón de cualquiera, es la palabra “solidaridad”, la misma a través de la cual cinco de las voces poéticas femeninas más destacadas de Venezuela, lograron apagar por completo en tan sólo una hora, la intolerancia, la barbarie y el caos, blandiendo únicamente la palabra en forma de saeta para dejar muy en claro el universo poético de cada una de estas valiosísimas mujeres, como el firme compromiso con la democracia que tanto nos ha costado mantener en pie.
Sonia Chocrón

El inmejorable escenario de este encuentro fue el foyer de la Biblioteca Central de la Universidad Central de Venezuela, en donde la concurrida audiencia abarrotó sillas y el frío, limpio y brillante granito que sirvió de soporte a más de uno. Las palabras iniciales del evento estuvieron a cargo de Nelson Rivera, alto directivo de El Nacional como del “Papel Literario”, editado también por el mencionado periódico.
Como era de esperarse, la breve pero precisa introducción que hiciera a cada una de las poetas, evidenciaba mucho más que una simple lectura: denotaba su gusto por la poesía y la satisfacción de haberlas reunido a pesar de los compromisos profesionales y personales de cada una de ellas.
El orden de lectura fue el siguiente, “en estricto orden alfabético”, según comentara el propio Nelson: Sonia Chocrón, Jacqueline Goldberg, Gabriela Kizer y Mharía Vázquez Benarroch. Ya fuera del abecedario, Patricia Guzmán, única de las poetas sin raíces judías y organizadora y promotora del evento, leyó parte de su trabajo e invitó a la exposición cultural en honor a la comunidad hebrea que se celebraba en la misma Biblioteca Central.
Patricia Guzmán

El domingo 8 de marzo a las 11:00AM tendremos en Librería Sónica (programa transmitido en Radio Caracas Radio 750 AM), parte de lo que fuera “Cinco voces para el templo”. Por lo pronto, cierro esta breve reseña citando a Octavio Paz y con el poema “Shoah” de María Vázquez Benarroch:

Cuando la Historia duerme, habla en sueños: en la frente del pueblo dormido el poema es una constelación de sangre. Cuando la Historia despierta, la imagen se hace acto, acontece el poema: la poesía entra en acción.
Octavio Paz en Libertad bajo palabra


a mi abuela Sofía Oppenheimer
muerta en las cámaras de gas
de Auschwitz-Birkenau
con un retrato de su amado entre las manos
Mharía Vázquez Benarroch


SHOAH

Señor./ Hemos bebido, Señor./
La sangre y la imagen que estaba en la sangre.
Paul Celan

Desde la plataforma del último vagón
Sofía y nosotros
la generación del desierto
secuestrados de todos los lugares
vamos absortos en la huida del paisaje
el viaje persiste por días
en medio del terror y la peste
nadie habla
todos rezamos

en los vagones atestados
comerciantes
niños
viejos
familias inconsolables
y mis tías
que aún repiten en el eco de los años
“somos alemanas
no nos harán nada”

a 60 kms de Cracovia
advertimos cómo el tren parece entrar
en una especie de catedral alambrada
olorosa a miedo y a fiebre
es la entrada al infierno
con letras de sangre
nos recibe la frase
“El trabajo los hará libres”

a miles
han ido descendiendo
hacia las ardientes horas del tiempo detenido
las aguas exhiben una nata verdinosa
que denuncia la presencia de los uniformes
los guardas los perros asesinos
la estación final
con su fruto perverso de piel marchita y alba pulpa

te llaman judío
en todos los nombres de la tierra
no has esperado en vano
en el breve dintel de la cámara de gas
entras a la eternidad
amparado por el amor
de los que nunca olvidamos.

De izquierda a derecha los poetas María Teresa Ogliastri, José Antonio Parra y Jacqueline Goldberg.

1 comentario:

mharía vázquez benarroch dijo...

Gracias Jason, por la compañía en el recital, y por ser de esa otra parte del pueblo venezolano, solidario, tolerante, instintivamente democrático en el vasto imperio de la poesía.