9 dic. 2008

Libación

Esta polvareda de recuerdos
de arremolinada angustia sabática
espanta mis horas irrelevantes de hielo

entra tu mano en mi vientre
y huye con un trozo de mí

que aún gotea

que aún palpita



va dejando un rastro purpúreo de tiempo
que sigo con promiscua convalecencia

piso mi propia mácula
resbalando entre dudas sanguinolentas
pero alcanzo a verte

trinas con tu risa de hiena
con la carne entre tus dedos
libando mis dulces penurias

sigo tus huellas hechas de mí
perdidas en el tierno lago de tu partida
donde aún revolotean tus besos
como peces atormentados fuera del agua.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

estremecedor...

Aramakao dijo...

MUY BUENO
UN ABRAZO