18 dic. 2008

Rodriguez 1 - Ocariz 0

Me pregunto cómo hacen los periodistas, articulistas, columnistas y demás profesionales de la palabra cuando no tienen nada qué decir, o mejor dicho, cuando no se les ocurre nada para la edición que les corresponde escribir. Alberto Barrera Tyska me comentaban que es duro, durísimo cuando la mente se queda en blanco, pero hay que cumplir. Ese es mi caso, claro, salvando la enorme distancia que existe entre el maestro Barrera Tyska y este escombrero.

No se me ocurre nada de na’…incluso estoy temerosamente asombrado porque en el transporte Justificar a ambos ladospúblico en cual ando, no me pasado nada de na’ (a Dios gracias) como para tener algo qué contar. No he visto ni una sola coñacita para ocupar un puesto en el transporte público; en el metro la gente se ha estado empujado decentemente para abordar el vagón: “disculpe usted” –dice uno; el otro responde “no, más bien disculpe usted”. No recuerdo en las últimas dos semanas una mentada de madre por el motivo que sea. Esta extraña tranquilidad me inquieta y me hace pensar en que es que la gente ya está metida de lleno en su navidad, con sus bolitas (las ornamentales), luces y demás artilugios de la época.

Dentro de las pocas ocurrencias que pudiera nacer de los últimos días, está la representada por la señora al volante: “muy buenos días”, me dice ella y yo le respondo igual. “Qué maravilla”, pienso. Y así se va de buenos días en buenos días a medida que entran los pasajeros, hasta que un conductor se le atraviesa en su camino: “Mueve esa mi…”, dice ella y se acabó la magia. Fin.







Aposté a que el árbol que ven en la foto llegaría al mes de su derribo causado por las intensas lluvias y que así consecutivamente llegaríamos hasta el 20 de noviembre del 2009 para cantarle cumpleaños. Acostumbrado como siempre a que las cosas en este país se hacen tarde y mal, perdí la apuesta. Sólo pasaron veinte días para que una comitiva del nuevo alcalde del Municipio Libertador, cortaran en trocitos ese viejo jabillo. Yo que vivo en el Municipio Sucre doy fe que un semáforo que está ubicado en una importantísima avenida que tiene cuatro entrecruces, ya pasó del año sin funcionar. Claro, reconozco que esta avería es una de las tantas malas herencias que le dejó el alcalde anterior a Ocariz, pero el efecto es el mismo y la cuenta da Rodríguez 1 – Ocariz 0. ¿Será que reaccionará algún día, que marcará gol y se irá en ventaja? Fin.

Excelsior Gama, pasillo X, charcutería, galleticas pal chamo (y que) y un etcétera de productos. Este súper mercado se pudiera decir que es el icono de la modernidad y del consumismo y de la democracia y de los súper mercados bien dotados del país, entre otras características que muchos pudieran añadir. Me imaginé por un momento, dado el fondo musical que acompañaba mi compra, a Silvio Rodríguez de “chopin” en este mismo establecimiento pero en Cuba, tal vez en la 5ta avenida o en algún lugar cercano al famoso malecón de La Habana. Pero no, todos sabemos que eso no existe y que el comentario pudiera verse como un gran cinismo de mi parte. Lo cierto es que mientras incorporaba a mi carrito un exquisito queso amarillo, el trovador con su voz partida de siempre decía “la era está pariendo un corazón / no puede más, se muere de dolor”…y yo me pegué a corearlo cuando oí a mis espaldas: “mira al chavista este en el excelsior”. Pensé en la intolerancia de estos días y aclaro que ni de vaina soy chavista. Y si lo fuera: ¿no tendría derecho a comprar en donde me diera la gana? Ahí les dejo eso y reconozco el delicioso anatema que es comprar en este súper mercado (o en cualquiera) y tener de fondo musical una canción de Silvio, como la última que alcance a escuchar justo cuando ya me iba: “Vivo en un país libre / cual solamente puede ser libre / en esta tierra en este instante…” Fin.

1 comentario:

Librero dijo...

"Si un árbol se cae en medio del bosque y nadie puede oírlo, ¿hace algún ruido?"