27 ene. 2009

El capricho de tus médanos

Tus manos

alambique voraz que destila mi cuerpo

exprime los jugos con que liba su triunfo


sacramento de hambre


cáliz irredento en cueros


inclinas la mirada

para tomar el breve sorbo de mí fecundo

y en el techo das contigo misma

soberbia

recia

casi tú


multiplicada en estos minutos arrendados


lo he logrado –piensas

y no soy más que vapor a la distancia

atravesando mil desiertos en tu nombre

ondulando sobre el capricho de tus médanos

1 comentario:

RECOMENZAR dijo...

Los médanos de arena entre ellos solo eran arena que existia ...mientras la lluvia llovia entre ellos... y el mar se iba y venía
besos con abrazos