25 may. 2011

Sumario

Enfrentar un texto como Sumario no es nada fácil, no tan sólo por sus más de 750 páginas, sino también, por el tema que aborda: el único magnicidio de la historia política venezolana desde múltiples perspectivas y visiones. Previo a la publicación de este libro, Federico Vegas se anotó un exitazo con Falke, novela que se volvió un referente obligado si de la relación historia-ficción se trata. Hay que reconocer que tanto esta novela como Sumario, llevan tras de sí -y sobre todo esta última- una encomiable labor de investigación como de oficio escritural. Claro que está -y el escritor debe valerse de todas las herramientas posibles para recrear sus mundos-, fue una gran ventaja que contara con una copia del sumario judicial del caso Carlos Delgado Chalbaud -según me han comentado-, en su propia casa. Y me consta que las encerronas de Vegas mientras escribía son dignas de admirar, al punto que perdía la concepción del tiempo -cosa que me comentó por teléfono.

Dicho esto y haciendo una inevitable comparación entre Falke y Sumario, me atrevo a decir que la diferencia fundamental entre ambas, considerando el hecho o el aspecto literario en sí, lo cual va más allá de la anécdota, es que Falke me resultó más ficcional y Sumario más histórica. Dicho de otra manera, encuentro un peso mayor en los datos, en los hechos reales, comprobables y fácticos empleados en Sumario. Tal vez esto pudiera resultar agotador en el proceso de lectura, puesto que la ficción está mejor decantada en la primera que en la segunda. Lo digo sin ambages: Falke es más novela, Sumario es más historia.

Ahora bien, esto en ningún momento lo digo como un aspecto que desmerite el trabajo literario en Sumario, ya que es una obra bien escrita, pensada, estudiada y en donde Federico Vegas despunta su buena prosa. Lo complejo, y tal vez lo que pudiera dificultar la lectura desde la perspectiva del disfrute, del entretenimiento, es que el hilo conductor se camufla, se oculta, detrás de tantas voces y múltiples detalles. A riesgo que los pocos lectores que pasan por aquí me calcinen, digo: yo le hubiera restado unas cuantas páginas al libro y no digo número para que esta osadía de mi parte no sea peor.

Es innegable que esta obra, así como Falke, son referentes ineludibles de nuestra literatura contemporánea, con el adicional de estar enmarcados en el difícil y complejo ámbito de la historia, lo que de por sí ya es meritorio y en donde no todo el mundo puede entrar como escritor y salir ileso de los avatares que de por sí ya trae implícito la retrospectiva al pasado. Vegas ha navegado en ese nicho con comodidad, en donde un número importante de lectores hallan el punto de reflexión y disfrute concentrados en un libro de estas características; un texto que te hace dudar a la hora de saber en dónde está la historia y en dónde la ficción, que además pudiera leerse en clave de reportaje periodístico que acaricia con sutileza lo sociológico.

Como le pudiera inquietar a cualquier lector, me gustaría saber cuál será el próximo libro de Vegas, ¿seguirá por ese camino o nos llevará por uno de ficción absoluta? El tiempo lo dirá, y el autor, claro...

En un país como el nuestro en donde la corrupción cabalga con furia loca, esta cita de quien va evocando el pasado dentro de Sumario, dice mucho de nuestra propia debacle hace más de medio siglo:

No pude evitar pensar en el joven que fui, el atolondrado secretario de un tribunal y evocar mi juventud con una reprimenda que estuve a punto de pronunciar en voz alta: “Era demasiado bella para haber sido el esbirro que fuiste. Francisco, no tienes perdón de Dios”…No tengo dudas de que Francisco Quijano era un hombre estudioso, pero tenía una grave compulsión…Ningún gobernante o partido quería tener cerca al padre del fraude en Venezuela.

1 comentario:

Icíar dijo...

Me gusta las novelas con fondo histórico trabajado. Así que no seré uno de tus "pocos" lectores que te calcinen, más bien me lo tomaré como un aviso para preparar esa predisposición para coger un libro así. Me anoto el escritor, sobre todo con esta novela, aunque pudiera ser más "espesa". Sé bien poco de la Historia de Venezuela, y la historia de ese magnicidio no está nada mal.