22 ago. 2008

Inquilinato de perfecto depilado

Habito en tu largo edificio de piernas
en este inquilinato de perfecto depilado
que invita a no salir nunca de él

no hay ascensor
no hay escalones
pero subo y bajo cada piso
con fruición de seda

dando los pasos necesarios con cada labio
para llegar a tu azotea de “dios mío”
y verlo todo con claridad desde la altura
de tu entrega

tus ventanas de vientre plano
comienzan a empañarse
y basta con una caricia
para recobrar la nitidez de los gemidos
asomándose a través de ellas

soy conserje en tu deseo
y mi deber es limpiarte toda
recoger cada desecho de carne
que guardaste para mí
dejarte inmaculada
perfumada
seca

5 comentarios:

Rafael Urdaneta dijo...

Excelente uso de las imágenes, del efecto sensorial de las palabras. Magnífica obra.

mharía vázquez benarroch dijo...

muy original la propuesta del corpus. como siempre, la veta erótica excelentemente bien tocada. me gusta.

Lin dijo...

Tu sonido trae un eros sutil a las vívidas imágenes que sugieres...

Por ahí había un concurso de literatura y depilación (aunque parezca "descabellado", es cierto). Podrías mandarlo.

mar dijo...

bueno, muy bueno

Pupila dijo...

"tus ventanas de vientre plano
comienzan a empañarse", me gustó mucho esa imagen. También la forma púbica -intencional o no- de la última estrofa.
Encantada con este poema rojo.