12 may. 2009

El Telémaco


Una de las tantas satisfacciones que me ha traído llevar al aire aquel proyecto que estuvo engavetado por años llamado “Librería Sónica”, ha sido la aceptación de la gente y su consecuente acercamiento de escritores conocidos y desconocidos para participar en el programa. El caso más reciente ha sido la entrevista que logramos gracias a Raúl Esquivel, un fiel oyente del programa que a parte de gustarle la literatura y los libros, se desempeña dentro del tren gerencial de una reconocida empresa del sector entretenimiento/telecomunicaciones. Gracias a él logramos entrevistar a Ángel Suárez Padilla, escritor del libro El Telémaco, el último viaje.


Este libro, debo decirlo, es un canto a la vida y sobre todo a la democracia. Un libro que califiqué como una excelsa bitácora de viaje en donde se reflejan las penurias de 171 seres humanos que navegaron por más de treinta días huyendo de la dictadura franquista llevando como equipaje tan sólo la esperanza y bidones repletos de agua con sabor a combustible. 170 hombres y 1 mujer para ser exactos, Doña Teresa, que aún vive entre nosotros en el oeste de la capital y que por su avanzada edad y estado de salud no pudo acompañarnos en la grabación del programa, el cual ustedes podrán disfrutar el 31 de mayo a partir de las 11:00am y por internet a partir del 01 de junio.



Esta brevísima reflexión sobre El Telémaco, el último viaje, viene a cuento porque es sorprendente -al menos a mí me sorprende- ver cómo Venezuela en aquellos años era vista como la tierra del futuro, la tierra en donde la democracia era la punta de lanza por encima del petróleo. Lamentablemente más de medio siglo después nuestra propia decadencia produce el efecto contrario: todo el que puede, parte, se larga de aquí. Si usted le pregunta a cualquier venezolano: ¿te irías de aquí? la respuesta sin empache sería “sí”, aunque después pueda entrar en un estado reflexivo para medir las consecuencias de irse a otras tierras. Esa precisamente fue la situación de las personas que partieron de las Islas Canarias, siendo más específico desde La Gomera, las cuales tomaron un rumbo incierto pero que por suerte y destino llegaron a buen término. Muchos lograron echar raíces en esta tierra alcanzando un futuro que se veía incierto; prosperaron trabajando con mano incansable, haciendo camino al andar como bien dijo Machado.

Una breve muestra del texto:


“-¿Por qué tuviste que embarcar clandestinamente para Venezuela?
-La desesperación ante una vida sin perspectivas de nada, trabajando todos los días del año en esos terrenos para malvivir. Tenía 28 años y hambre. Lo que se dice hambre no pasaba, pues si no había gofio, había una batata, siempre se conseguía algo. Ganas sí, de muchas cosas; uno andaba todo el día con la ropa remendada, descalzo, como mucho unas alpargatas para los días señalados. Coño, ¿esa es la herencia que les voy a dejar a mis hijos? Consideraciones como esta fueron las que me empujaron a correr el riesgo…Ahora, le digo una cosa: si yo sé todo lo que iba a pasar no me embarco, pero me embullé con los muchachos y me fui”.


Debo decir que la agradable visita de Ángel Suárez Padilla nos dejó cautivado a todos, porque amén de haber leído el libro, escuchar las historias de su propia voz rememorando a su padre quien tuvo la dura tarea de ser el timonel del barco, de El Telémaco, soportando tormentas, hambre, frío y demás calamidades, fue todo un lujo. Lamentablemente este libro, el cual se llevó treinta años de paciente investigación para lograr el corpus necesario, no se consigue en Venezuela y por ello los invito a escuchar el programa puesto que estaremos obsequiándolo a través de nuestra mensajería de texto. Este barco, cuyo nombre encierra toda una mitología propia y ajena, no podía naufragar y mucho menos dejar en cualquier rincón del mar a estas almas que aquí consiguieron su libertad, la misma que hoy día pareciera estar pendiendo de un hilo y por la que muchos estamos bregando para mantenerla.

2 comentarios:

Carla dijo...

Interesante el post. Me gusto el fragmento del libro que elegiste

marcamar dijo...

Hola Maldonado, un placer visitar tu blog y una gran alegría leer lo que has escrito acerca de mi amigo Ángel y su libro sobre el Telémaco. Estaremos pendientes todos por acá para escuchar el próximo día 31 de mayo tu programa de radio, en el que nos dices que tratarás el tema.
Gracias nuevamente y seguiremos en contacto.
Saludos, Venezuela!!