28 ago. 2009

La sombra del viento


Entré a los libros de Carlos Ruíz Zafón en orden inverso, primero leí El juego del ángel y luego me vine a La sombra del viento. Sin duda este último provee una lectura envolvente, que te atrapa tanto por las situaciones como por la prosa del autor, que en ocasiones, tiene algo de poética. Es un libro que se presta cómodamente para pasar un rato entretenido mientras el lector se adentra en los intríngulis de la trama, de ese elemento de suspense que hoy día parece fundamental para que las casas editoras asuman riesgos de impresión.

Barcelona es el amplio y enigmático escenario en donde se desarrollan las acciones. Se despliega en la narrativa un detalle arquitectónico de la ciudad con un eterno remanente del siglo XIX, con descripciones algo barrocas en más de un capítulo pero que contribuye en la ambientación de los hechos. Daniel, el protagonista de la novela, sufre las desventuras de su destino comenzando con la muerte de su madre cuando apenas tenía cuatro años. Tiempo después y cuando su padre lo creyó conveniente, lo lleva a conocer el espeluznante y a la vez fascinante Cementerio de los Libros Olvidados, cuyo guardián, Isaac Monfort, también forma parte de la larga retrospectiva de personajes a los que hay que acceder para deshilvanar la historia, así como su hija Nuria Monfort.


Daniel será el encargado de develar los misterios que encierra un enigmático libro de Julián Carax, tanto como revelar la dramática vida de éste no exenta de amor y fracaso, de penas e intrigas que giran en torno a su único y odiseico amor: Penélope. La sombra del viento es un libro que se puede leer de un solo tirón sin mayores complicaciones cerebrales, tanto por el elemento que despierta el morbo investigativo del lector, como por la espléndida narrativa inmersa en el texto. Me hubiera gustado ver en un mayor número de hojas, situaciones en torno al Cementerio de los Libros Olvidados, que a mi juicio, quedó de lado en toda la novela, más aún cuando la trama es desbordada gracias a un libro que estuvo oculto allí por tanto tiempo. No obstante, esto amén de ser una humilde opinión, no le resta valor al texto, ya que para los adeptos a las novelas de suspenso, con su respectivo toque rosa y algo de tragedia, es una extraordinaria alternativa para entregarse a la lectura. Están los maléficos personajes encarnados por el inspector Francisco Javier Fumero; los intelectuales y tragicómicos representado por Fermín Romero Torres que en gran parte es el portavoz del humor dentro de la obra; así como una serie de personajes secundarios que sirven al andamiaje que soporta la historia. Sin mayores ambiciones, La sombra del viento es un libro recomendable para pasar un buen rato.

1 comentario:

Carla dijo...

Leí este libro por recomendación de Noelia y Lisandro de Kapasulinos.
La verdad es que me encanto, es maravilloso.
Hiciste una gran reseña, y te felicito por recomendarlo!