14 ago. 2009

A new sensation


Venía escuchando en mi IPOD imaginario una canción de Sentimiento Muerto, aquella que dice “una extraña sensación de soledad, una extraña sensación…”, ¿Recuerdan? Bueno, lo del IPOD imaginario es tal cual, ficticio, puesto que el hampa me lo tomó prestado con un cañón en la frente ¿o fue en la sien? En fin, para aclarar esta duda pueden irse a mis crónicas.


Lo cierto es que me vino a la mente la canción porque estaba recordando a la defensora del pueblo (mejor llamada la defensora del puesto) Gabriela Ramírez, cuando dijo que el tema de la inseguridad es una cuestión de sensación. Creo que el diputado Pedro Lander -que como diputado es mejor actor (¿o viceversa?)- dijo algo parecido, que aquí no estaba pasando nada. Qué caradurismo, qué cinismo, o como dirían nuestros nuevos socios económicos del sur, qué boludez. Es que hasta quedé tentado en releer la triste crónica del secuestro Express que vivimos mi familia y yo, para ver si no es que aquello fue una sensación de remake de una película de Tarantino o alguna joda excéntrica de Robert Rodríguez al mejor estilo de El Mariachi. Y es que el cuento de la delincuencia es una apología del desgobierno que parece eternizarse per secula seculorum, muy a lo Sherezade o a lo Penélope que deshilvanaba todas las noches el sudario que tejía para Laertes, su suegro, pero tuvo la mala suerte de ser descubierta por una criada y en el mejor léxico caraqueño le echó gramita, césped, paja pues… y la historia ya todo el mundo la sabe. Coño, ¿no podremos tener nosotros la misma mala suerte que Penélope, que alguien en la asamblea –a parte de Ismael García- se le vaya el yo-yo? Y digo allí, en ese templo de inigualable estulticia en donde se va pudriendo el futuro del país, en la asamblea, puesto que en los medios se está haciendo un esfuerzo por decir las verdades que tanto le duelen al estado y por ello las mordazas, la inevitable autocensura de tantos y los cierres indiscriminados de emisoras de radio y canales de televisión.


He pensado seriamente: ¿no será que tengo –y tenemos– una terrible sensación de cierre? Dios nos libre de una sensación de cierre intestinal porque eso sí que es grave. Y lo digo porque a una persona que conozco, si no es porque el seguro no le pasa ya que la reconocida empresa del estado en la cual labora no le ha pagado a la aseguradora, le echaban cuchillo por una supuesta apendicitis y resulta que no era eso, sino un literal cierre intestinal. Lástima hermano, esto da lástima, porque mientras los medios de comunicación y el gremio periodístico lucha por sacar la verdad a flote, como por ejemplo la vivida en días recientes con los torrenciales aguaceros que azotaron a la capital, la gobernante de facto, la que le impusieron al alcalde de Caracas que fue elegido legítimamente por los votantes, ella, la Jacqueline Farias, decía en televisión que no había ninguna laguna en Caracas. Joder! si bien es sabido por todos que aquí mea un zancudo y se inunda la ciudad, cómo pudo decir semejante barrabasada. Tal vez fue una sensación de llovizna por la que atravesamos los caraqueños en esa ocasión, o que aquello fue la prueba de un nuevo sistema de riego para conservar el verdor del Ávila y otros verdes citadinos, con la firme intención de incentivar la fotosíntesis de los cultivos organopónicos.


Todo es una cuestión de sensación, como por ejemplo la vivida (y fíjense que no digo “sufrida”, puesto que la sangre vista en las cámaras era de utilería) por doce periodistas que en su pleno derecho a manifestar pacíficamente fueron agredidos por hordas salvajes afectas al gobierno. Están las fotos de los tipos y las tipas –entre ellas “La Chirly”– en toda la prensa nacional y no pasa nada, no los detienen, ni los averiguan un poquito. Ni la policía en su deber de mantener el orden público les soltó un peinillazo, nada, a ellos no, a los gorilas no; pero pregúntenle a los opositores que conformados por profesores y estudiantes dignos recibieron botellazos, pedradas y palazos. Incluso hasta a una periodista en pleno ejercicio de sus funciones, amén de ser golpeada, fue robada delante de todos por uno de estos delincuentes cuando la amenazó con una pistola… Estimados lectores, esto fue una sensación de enfrentamiento. No se vayan a creer. Tal vez Oliver Stone está haciendo un casting secreto para ver quién lanza más carajazos en una trifulca con miras a una futura película que pudiera llamarse A new sensation con soundtrack de INXS y Paul Gillman. Bien lo decía Cabrujas en su artículo “La Veredita” publicado el 29 de septiembre de 1991 en el Diario de Caracas: “los venezolanos hemos adquirido la conciencia de la inutilidad de las leyes y la consideración de lo jurídico como una pose, cuando no como un disimulo”. Tengo la sensación que José Ignacio Cabrujas era un adelantado, una mente exageradamente brillante. Más adelante comenta que el propio Arturo Uslar Piertri sostenía que “el país necesitaba otra Corte Suprema de Justicia, porque aquella no era más que una Dirección de Protocolo del partido de gobierno”. De lo que se salvaron Uslar y Cabrujas, si aquello fue en 1991, lo que de por sí ya dice mucho sobre nosotros en el peor de los sentidos, qué no dirían ahora, en donde el país se parece mucho al divertidísimo JENGA, ese juego que al menor error de los participantes la torre se viene abajo.


Tengo una sensación de que estoy terminando y en mi IPOD imaginario salta Héctor Lavoe diciendo “todo tiene su final…” y recuerdo que recientemente el ínclito Laureano Márquez en uno de sus magníficos textos cerró diciendo: “Venezuela es un país sen-sa-cio-nal”.

2 comentarios:

mharía vázquez benarroch dijo...

no me queda más que decirte que "tengo la sensación", de que eres un delincuente mediático, como "lo somos" cada uno de los venezolanos, que siempre nos hemos distinguido por decir "lo que nos da la gana" de nuestros gobernantes, desde que dijimos que Fernando VII era un zoquete, y que de Napoleón Nanay de los nanayes, que Guzmán era un fantoche afrancesado, y que Gómez era un bagre inculto. como no hay cárceles suficientes, porque todos "seremos delincuentes mediáticos", sugiero mejor que se compren australia y nos den un pasajito con bolsita de maní incluido, eso sí, gratos.
ahora si, ya en serio, qué verbo tan encendido el tuyo, qué fina la ironía de las "sensaciones",qué bordadas las palabras con el hilo de la ira...qué orgullosa estoy de ser tu amiga, porque tu madre parió todo un Varón, como diría mi panita Rubén Blades.
un abrazo es poco, mejor muchos abrazos, poeta.

Carla dijo...

Es una vergüenza!!!!!!!!!!!
No se puede decir otra cosa...
Segun el gobierno todo marcha maravillosamente bien...
Me pregunto: ¿en que pais viviran ellos??? Porque de seguro en éste no.

Excelente post!