28 feb. 2008

Poesía y verdad: mínima meditación.


Una publicación ampliamente recomendada por el Jurado del VI Concurso Anual Transgenérico en su edición del 2006, este libro está dividido en dos partes: un ensayo largo sobre el hecho poético que persigue la relación entre la verdad y la insurgencia del poema, y una lúcida reflexión final sobre la obra del célebre poeta venezolano Armando Rojas Guardia.

Esa es la referencia al libro que les sugiero hoy. Poesía y verdad, mínima meditación de mi colega, poeta y periodista Teresa Casique (su Cacique es con S). Al terminar de leer el libro me planteé la siguiente incógnita: ¿si esto fue una mínima meditación, cómo hubiera sido una máxima? En el transcurrir de la lectura tomé nota de muchos planteamientos que me parecieron más que acertados, me atrevería a decir, aforísticos. Hago cita de algunos puntos para mayor referencia:

Al lugar de la verdad no se llega, pues, por rapto divino o por azar: el camino no es fácil, antes que nada es preciso conservar las alas y esa es ya una tarea fatigosa… Pag.13

Cuando la verdad no emerge en la lectura del texto(o en su resucitación) es porque no hay nada dentro de él, es un texto vacío que es como si no existiera. Pag.37

El poema se debe únicamente a la libertad personal, individual de su autor para expandir su verdad y solicita la máxima atención. Pag. 39

La verdad mantiene en pie la difícil coherencia entre el sentir, el pensar, el hacer y el decir. Pag. 43

El poeta tiene la responsabilidad de afianzar la pulcritud de las herramientas que recibió de su patria literaria o de la tradición en que se inscribe, para legarlas “sanas” que es tanto como decir vivas, polisémicas, fecundas, a las generaciones siguientes. Pag.62

Se me ocurre que esta última cita se corresponde a estas palabras de Justo Serna: “Leer sirve para batallar verbalmente, para proferir algo más que juicios triviales”. Y es que ese “proferir” lleva implícita la lectura y la escritura en medio del campo de batalla que da el lápiz, el papel y el teclado.

2 comentarios:

manolito dijo...

en tus comentarios y textos debe haber mucha verdad pq siempre me quedo con muchas cosas de las q leo.
un saludo j.l.

César dijo...

Hermano, qué bueno saber de este libro; qué bueno saber que gente con la que coincidimos en algún momento está haciendo estas cosas.
Mis respetos a Teresa si la ves.

Va un abrazo