28 nov. 2008

El venezolano feo


Presumo que por aspectos mercadotécnicos la portada de este libro le hace honor al título. Dicho en seco: la portada me parece espantosa. Sin embargo y tomando camino hacia lo que me interesa, el contenido es muy bueno, tan bueno que después de recibir la primera bofetada por lo que Adriana Pedroza argumenta, capítulo tras capítulo la sensación es la misma, es decir, recibir muchas de nuestras verdades como venezolanos cual bofetadas en cada mejilla.

Cruel, pero realista, Adriana se involucra como una compatriota más en ese caos que resulta de nuestro día a día, reconociendo ese “Chávez que lleva –y que llevamos- dentro”, lo cual no resulta tan grato como el lema de aquel cereal que decía “despierta el tigre que hay en ti”.


El venezolano feo, tal como el título, es aquel que critica, juzga, reconoce las fallas –de los demás y nunca las propias- pero no hace nada por mejorarlo. En este libro queda en entredicho muchos de los mitos tan propios como aquel que reza que somos “el país más feliz del mundo”, y que, bajo de una serie de argumentos indiscutibles, la propia autora se pregunta cómo es posible esto en un país en donde la economía está por el piso y la inseguridad por las nubes, por mencionar sólo esto; o el mito aquel de que somos “chévere”, como si con eso nos salváramos de la debacle y de nuestras propias ineptitudes.


En este libro Adriana Pedroza hace una especie de catálogo de nuestras flaquezas, de nuestra “viveza criolla”, que, Oh! Por Dios, no es corrupción, es no ser pendejo y dejarse joder por los demás. En El venezolano feo hay un recuento perfecto de lo que nos ha sucedido como nación incipiente en la última década: militares volteados, presos políticos, medios televisivos clausurados, medios censurados, marchas y “recontra marchas” convertidas en “un evento social”, muertes sin presos y delincuentes redimidos. Sin ambages, la autora deja muy en claro “por qué es que estamos jodidos”, y lo coloco entre comillas porque sé que en alguna parte lo dijo, y si no fue así, lo digo yo.


El único gazapo que pudiera decir que tiene el libro, lo cual no le quita mérito al trabajo, en absoluto, es haber colocado al dúo “Sin Banderas” dentro del catálogo de artistas venezolanos con proyección internacional. Esto es un simple detalle. El venezolano feo nos restriega en la cara nuestros defectos, nuestras penurias aún prestas a ser derrotadas. Salvando algunas excepciones contadas con las dos manos, Pedroza señala que “por desgracia, el único venezolano que es famoso en todo el mundo, es precisamente ése que refleja lo peor del venezolano: Hugo Chávez”. Suena duro y exagerado, pero algo de razón tendrá.

8 comentarios:

cibertoby dijo...

SOY UN INVERSIONISTA EXTRANJERO Y QUERIA PREGUNTARLES
DONDE SE PODRIA CONSEGUIR ESTE MANUAL DEL VENEZOLANO, HABER SI ME SIRVE COMO BRUJULA EN MIS ESTUDIOS COMO PAIS, CON POSIBILIDADES PARA LA INVERSION.

Anónimo dijo...

cibertoby es otro venezolano feo... lo sé por sus errores ortográficos...

Anónimo dijo...

No puedo creer que una escritora tan inteligente, vaya a escribir un libro tan feo! como el nombre de su libro, habiendo tantos temas importantes para desarrollar de los venezolanos, y no precisamente de lo malos que somos sino de lo bueno que tenemos. Si nosotros los venezolanos no aumentamos nuestra identidad nacional nunca vamos a surgir. En mi parecer no existe peor libro que este, que pena que esta escritora sea Venezolana.

Wednesday Sreda dijo...

me parece que Anónimo es precisamente el venezolano del que se habla en el libro. Aunque haya cosas que podemos salvar de nuestra cultura, es necesario mirar a la cara las cosas malas para poder resolver los problemas. No podemos seguir toda la vida creyendonos que somos una nacion rica y perfecta con gente hermosa y maravillosa, cuando sabemos que no es verdad. Y mientras mas pronto podamos aceptarlo, mejor.

Natalia dijo...

Hola, J. L. MALDONADO, quería rectificar algo de tu comentario, Pedrosa, no dice que los de "Sin Bandera" sean artistas con proyección internacional, sino que cuenta que lo metió en un CD, con otros cantantes o grupos, para mostrar a sus amigos colombianos lo que se hace en la actualidad musical venezolana, no es lo mismo!
Y con respecto al Anónimo, estoy 99% segura que no se ha leído el libro, leelo y abre los ojos, que la critica de este libro es constructiva. Si seguimos negando la realidad de la idiosincracia venezolana, seguiremos perdiendo nuestro mal querido país.

J. L. Maldonado dijo...

Gracias por el comentario y por lo serio del mismo. Lamento no tener el libro a mano, porque estoy seguro que cuando menciona a "Sin Bandera", lo hace aludiéndolos como venezolanos, pero como bien dije en el post, es un simple detalle o gazapo que no le resta mérito al trabajo. Ojo, tal vez leí mal.
En todo caso, esto no tiene mayor importancia para el tema que trata la autora en su libro, como bien señalas tú misma, no podemos "seguir negando la realidad" que nos aplasta.

Anónimo dijo...

NO EXISTE LUGAR ALGUNO HABITADO EN VENEZUELA QUE NO HAYA SIDO ENSUCIADO, DETERIORADO, PROFANADO O DESTRUIDO POR LA ACTITUD IRRESPONSABLE, GROSERA, INCOSCIENTE, INDOLENTE SALVAJE Y BRUTAL DEL VENEZOLANO PROMEDIO QUE POR DESGRACIA ES MAYORIA, POR ESO VENEZUELA NO PROGRESA SOCIALMENTE, NI COMO PAIS NI COMO NADA, ES UN SIMPLE TERRITORIO DOTADO DE LAS MAS GRANDES BENDICIONES Y RIQUEZAS EN DONDE EL VIVA-LA-PEPISMO Y EL YO HAGO LO QUE ME DA LA GANA CUANDO ME PEGA LA GANA IMPERA SOBRE LEYES Y NORMAS PARA CONVERTIR LO QUE PUDIERA SER UN PARAISO EN UN LUGAR ABANDONADO POR TODO SIGNO DE CIVILIDAD.

Juan Colina dijo...

Estoy de acuerdo con la respuesta dirigida a Anónimo, somos como un alcohólico que hasta que no asume que tiene un problema no saldrá de su alcoholismo